CACIQUES
Y TEMPLOS DE ICA
ICA PREHISPANICA
CAPITULO I
1.— Panorama.— 2.— Culturas Chinchay-Suyo, Tiawanaco y
Nazca.—
3.— Epocas y los periodos culturales.
1.—En la región de la Costa Sur del Perú, a
305 kilómetros por el camino panamericano todo asfaltado, se sitúa la ciudad de
Ica, capital del Departamento de su nombre; ella cuenta con varios valles
atrayentes por su clima siempre primaveral, lleno de Sol, de ambiente seco y
rodeados muchos de ellos de médanos acariciados por los vientos de Sur a Norte,
de cerros cisandinos que descienden y se pierden en los desiertos arenosos. Por
el poniente se levantan, también, otros cerros como cordilleras marinas que se
extienden y nacen desde la Península de Parakas, formando una argolla
semicircular a orillas de los zócalos de Mar Pacífico, hasta tocar el cerro de
Tunga por la quebrada de Río Grande y prosigue para unirse con las montañas
cisandinas de Santa Lucía. Esta configuración, única en la Costa peruana, es lo
que ha originado la formación de grandes cuencas, como la de Río Grande, que
encierra los valles de Ingenio, Palpa, Nazca y Kapará; la del Valle de Ica se
forma de varias cuencas menores en bolsonadas, las cuales, miradas de lo alto
de un avión, se parecen a los nudos de un rosario extendido de Oriente a
Occidente. La quebrada de Pisco y Chincha, es amplia y se desplaya al Mar sin
contrafuertes marinos. Todos los valles que hemos citado están irrigados por
ríos que bajan de la sierra, especialmente en las épocas de lluvia.
2.— Dentro de este escenario geográfico se
estacionaron varias culturas prehistóricas que han venido sucediéndose unas
tras de otras, dejando sus huellas de palacios, ciudades, cementerios, caminos,
acueductos, artes e industrias, todo lo cual se denomina técnicamente elementos
culturales. Por tanto todo aquel acervo arqueológico, es producto del ingenio y
de la mano del hombre. La ciencia que estudia la vida del hombre, con
antelación a todo documento histórico, durante el extenso y lejano período del
que no llegaron hasta nosotros tradiciones orales ni escritas, se llama
PREHISTORIA. Esta ciencia es nueva, del siglo XIX. Por eso los historiadores de
antaño intentaron poner historia donde no hay historia; confundieron la
Historia con la Prehistoria. A la llegada de los conquistadores españoles a los
Valles de Chincha, de Pisco, de Ica, de Nazca y de Acarí, encabezados por don
Nicolás de Rivera, el Viejo, el año de 1534, con el propósito de buscar un
sitio apropiado para la nueva metrópoli de los españoles, la que intentaron
fundar en “Sangallán” de Pisco, es cuando principia la historia de Ica;
entonces una organización admirable, tanto en el orden religioso como en el
social, agrario y político. La cultura periférica que tuvo contacto con la
cultura ibérica fué la “Chinchay-suyo”, confederada por los Inkas, que
comprendía toda la Costa hasta Atacama, subdividida en zonas agrarias de arriba
y abajo, como: “Urin-Chincha” y “Anan-Chincha” y Urin-Pisko y “Anan-Pisko”;
Urin-Ika y Anan-Ika; Kajamarca, Kollao y Palpa.
La división de “Urin” (abajo) y “Anan”
(arriba) fue una organización netamente agraria cuyo sistema ya existía en
pleno desarrollo mucho antes a la época inkaica. Cada población se componía de
familias, (Aillu) que vivían repartidas aisladamente en parcelas agrarias, las
mismas que comprendían una “Marka” o territorio agrario, situado, unas veces,
en la parte alta, aguas arriba, y otras, aguas abajo, hasta el Mar. Este
sistema social agrario no se refiere a la tierra pobre (arriba) ni a la rica
(abajo), como algunos historiadores lo explican, tergiversando los hechos, como
un sistema engendrado por los legisladores inkaicos. Estos no tuvieron más que
aprovechar los adelantos anteriores, los cuales surgieron a fuerza de una serie
de casos experimentales.
Los arqueólogos norteamericanos, como Kroeber
y Strong, al estudiar los estilos de la cerámica Chincha o Ika, los clasifican
así: Early, Late y Middle; o sea, PRIMITIVO, MEDIO y ULTIMO, respectivamente.
En cuanto a los orígenes del estilo primitivo no es de desarrollo local sino de
la invasión de una cultura netamente Andina, venida del Norte. La expedición
arqueológica dirigida por el Dr. Julio Tello, el año de 1937, encontró, en el
Departamento de Cajamarca, zona de “Ontuhsa”, fragmentos de cerámica igual a
los encontrados en Ica y Chincha en su primera etapa.. Por la quebrada de
Huacho, Supe y Paramonga, comprobamos también otros fragmentos de cerámica de
su segunda etapa y tercera etapa. Lo que quiere decir que esta cultura, en su
radio de expansión, es mucho más extenso al conjeturado por Max Uhle.
Más allá de esta cultura encontramos a otra,
la más inmediata: LA CULTURA TIAWANAKO O KOLLA. La difusión de esta cultura
corre por toda la meseta de este nombre hasta Pasto, por la región cisandina,
aproximándose hasta el litoral del Pacífico; pero a medida que se aleja hacia
el Norte va debilitándose. Los restos encontrados en la Hoya del Río Grande de
Nazca es una variante del clásico Kolla que se mezcla con el estilo decadente o
Híbrido de Nazca. El centro originario de estilo Kolla (¿Kollawa?) se localiza
en Kollao y también en Pucará, Sillustani, Juli, Akora y otros lugares del
Departamento de Puno. Al infiltrarse esta cultura en el Departamento de Ica,
los artistas aprovecharon de los materiales existentes en el medio ambiente, como
la arcilla, la pintura y hasta la forma y tamaño de los objetos, sin olvidarse
de su estilo dominante, que consistía en representar la clásica cabeza de
cóndor, los discos estelares, las líneas en ángulo que se gravan en el
monumento lítico de “Kalasasaya”.
Antes de estas y otras culturas en los
estratos más profundos, en el mismo escenario geográfico de Ica, encontramos a
una de las primeras y más asombrosas culturas prehistóricas que el mundo
científico admira como la CIVILIZACION NAZCA, que irradió de Río Grande con
caracteres de verdadero Imperio por el Norte hasta Chavín; por el Este hacia la
Hoya del Pampas, en el Apurímac; y por el Sur, hasta Majes y Chuquibamba. Esta
misma cultura engendró a la de PARAKAS, distinguiéndose ésta de aquélla por el
arte textil. Por su evolución progresiva, de lo simple a lo compuesto, los
objetos y seres del medio ambiente de la cerámica Nazca decoradas a pincel,
pasa a las telas de Parakas. Estas bordadas en colores policromados más vivos,
sólo conservan la cerámica en su forma antigua.
3.—A fin de que se vulgarice el papel
científico que debe ocupar la CIVILIZACION NAZCA dentro del cuadro general de
las demás civilizaciones prehistóricas peruanas, en este capítulo procuraremos
sintetizar nuestras opiniones deducidas de nueve años de investigación en el
propio terreno de la Hoya de Río Grande, las que ya están ampliamente en
nuestro libro inédito “Arqueología e Historia de Nazca”. Sin embargo, no es
demás que hablemos en términos generales, siguiendo la clásica división
aceptada en tres Etapas culturales peruanas del profesor Tello, La Primera
Etapa hemos tenido, para mayor precisión, que subdividirla en dos: LA ARCAICA O
MEGALITICA ANDINA, que comprende GAVIN, WANUCO VIEJO, WARI, PUCARA,
PRE-TIAWANAKO; Y LA ARCAICA COSTEÑA, que corresponde: NAZCA, PARAKAS, CAVERNAS,
Y PRE-MOCHICA. Las dos secciones se diferencian en el material empleado en las
construcciones, según el medio Geográfico en que se desarrollan. Así, en la
Arcaica Andina el arte lítico de las piedras grandes es vestigio de un arte
avanzado, cuyos antecedentes están esparcidos a lo largo de la región Andina.
En la ARCAICA COSTEÑA, para apreciar su arquitectura, hay que conocer las
tumbas; pues en ellas los adobes, en esta etapa, son odontiformes; los entierros
unipersonales, la cerámica incisa, netamente naturalista y policromada.
En la SEGUNDA ETAPA se sitúa el clásico
TIAWANACO, MOCHICA, NECROPOLIS DE PARAKAS. Los entierros de cadáveres humanos
son en comunidad. No es de admirar que haya puesto en esta etapa a la cultura
NECROPOLIS-PARAKAS, por cuanto ésta tiene su antecesor más antiguo: Nazca
Arcaico, donde coge el arte de la cerámica clásica del cuarto período de
desarrollo y pasa con mayor perfección a las telas de Parakas; entonces, es
fácil apreciar la evolución del arte.
En la TERCERA ETAPA están las confederaciones
tribales de la cultura RUKANA, de origen netamente Andino; las tumbas de esta
cultura en los cementerios de Río Grande son cilíndricas, edificadas con
piedras pequeñas y con techos de huarango. La Cultura Chincha o Ika, que
aparece después de la de Tiawanaco, su radio de expansión es más extenso y el
más periférico y que tuvo contacto con la cultura ibérica en la Conquista. A la
cultura Chincha corresponden todas las PIRAMIDES o -'Wakas'-, así denominadas
impropiamente por el vulgo. Así, tenemos en Chincha varias pirámides en el
fundo algodonero de “Hoja Redonda”, “Tambo de Mora”: “El Centinela” En el valle
de Ica todavía quedan algunas de estas interesantes construcciones por las
haciendas de “Makakona”, “Los Pobres”, “San Juan Bautista”, “Takaraka”. Empero,
éstas, por estar dentro de terrenos de cultivo, tienden a desaparecer año tras
año por falta de cuidado por parte del Estado y por el poco interés o escasez
de cultura con que miran generalmente los dueños de los fundos o latifundios,
prefiriendo derribar pirámides de esta naturaleza o cualquier resto
arqueológico, con ansias de extender sus dominios materiales y con miras de
sembrar algodón. El oro blanco (como dicen) tiene mayor importancia que
conservar un pasado histórico mudo. Téngase presente que todo resto mudo es un
nexo elocuente de nuestra vida nacional.
En el año de 1951, en el valle de Ica, en los
sectores de Takaraka, Collazos y Makakona, han desaparecido intencionadamente
más de diez pirámides y quizás las más importantes en la arquitectura de tipo
Chincha. ¿Cuál es el diagnóstico de estas pirámides? El día que se derribó una
de estas pirámides, a pocos kilómetros al Norte de Ica en la zona de Collazos,
la que tenía doce metros de altura, de forma cónica, ocupando su base un
diámetro de cincuenta metros, tuvimos que presenciar el corte horizontal que se
hacía de arriba hacia abajo utilizándose para este fin maquinarias especiales,
contamos cinco secciones independientes superpuestas unas con otras, las que se
componían de cuarteles, a modo de habitaciones, sin puertas de entrada, de
forma cuadrangular, y rectangular, y orientadas indistintamente; los muros son
de adobes y adobones, estucados por ambas caras de color ocre; cada cuartel
mide de cuatro a cinco metros de largo por dos de ancho; y en algunas
construcciones llegamos a medir hasta diez metros de largo. El grueso de la
pared, generalmente, mide 93 centímetros, teniendo por altura no más de dos
metros. Lo curioso es que todos los cuarteles están rellenados unos de arena de
río y otros de cenizas. Por ejemplo, en la segunda etapa de la parte superior,
encontramos un cuartel de un metro de altura rellenado de cenizas con un
espesor de 63 centímetros y más al fondo, de arena de río, con un espesor de 37
centímetros. Descendiendo, en la tercera sección, los muros están construídos
de adobones. En uno de ellos, descubrimos un cuarto lleno de cenizas y en otro
de arena de río, con mezclas de fragmentos de cerámica, siempre de estilo Chincha.
La primera base de este montículo que vamos describiendo, no fué aplanada; era
presumible encontrar en el centro de este montículo, el entierro de una o dos
momias con todos sus artefactos, tal como se hallaron en las otras pirámides
adjuntas, restos humanos en el mismo centro piramidal.
Por los hechos recogidos en el corte
estratigráfico de la Pirámide de Collazos y comparada ésta con las otras de
este tipo, estamos en condiciones de sentar nuestras opiniones en este sentido:
Que las pirámides de Chincha, Pisco, Ica, no han sido viviendas propiamente
dichas ni “Wakas” o cementerios; que por la superposición de las construcciones
rellenadas de arena de río y cenizas, nos prueban la sucesión de culturas o
familias que ofrecían, tal vez, sacrificios cruentos en honras al jefe del
ayllu o tronco genealógico enterrado en un sarcófago; que por el hecho de estar
cada Pirámide de Chincha edificada sobre un sarcófago principal y la que en su
parte superior a flor de tierra, en una construcción de adobes de una sola
puerta, sin contener basurales, nos inclina a pensar haya sido templo o
adoratorio.
Estas construcciones en el departamento de
Ica y en Trujillo, principalmente en el sector de Moche, sin inclinarnos a
indicar su procedencia, se asemejan a las pirámides de mayor perfección por el
material empleado, de los Mayas de Centro América, como las de Chinchiniza,
Oaxaca y Palenque. Conveniente es que el Estado levante un inventario de las
pirámides de Ica, para su conservación, y se reforme la antigua e ineficaz
administración de los Patronatos arqueológicos en toda la República.
Veamos ahora cuáles son las fases culturales
de la Civilización Nazca. Toda cultura tiene que pasar por la fase de nacer,
crecer y morir. Los hombres son los que dan orígen a toda cultura. La vida
humana no puede concebirse sin cultura. Este desenvolvimiento o desenlace ¿será
posible aplicarlo a la Civilización Nazca? Nuestra afirmación, que ha de
discrepar con los principales autores que han escrito sobre la cultura Nazca no
es aventurada ni carece de fundamento científico. Ella está cimentada en los
siguientes períodos culturales:
Primer Período— “Los Concheros o “Conchales”,
que son depósitos de moluscos, de conchas y peces que servían de alimento a los
primitivos pescadores del litoral y que se hallan a orillas del Mar o de la
desembocadura de los ríos guardan restos humanos de mecherías, arcones, redes y
morteros. Los concheros de Ica, situados a orillas del mar, son montículos de
color ceniciento, tal como los de Parakas, en la desembocadura del río Ica, los
de Santa Ana (río Grande); los de San Nicolás y San Juan, los de Lomas.
Segundo período.— La AGRICULTURA y la
ASTRONOMIA; corresponde a este período la planificación agraria por el sistema
de pozos o parcelas que hemos descubierto en las pampas de SOKOS, la misma que
aparece descrita sobre el suelo en líneas geométricas; las GALERIAS FILTRANTES
del Valle de Nazca, Kopara y Taruga y que actualmente utilizan los agricultores
del Valle; los OBSERVATORIOS ASTRONOMICOS de Kawachi, Achako, Llipata y Sokos,
son escrituras que nos han dado la pauta para descifrar la cronología de la
civilización Nazca.
Tercer período.— La NAVEGACION, que pertenece
el estudio de las balsas de totora y de cuero inflado como lo acreditan los
diferentes ceramios escultóricos de tipo Nazca.
Cuarto período.— LA CERAMICA Y LA MUSICA. Lo
que se refiere a la cerámica, ésta ha pasado por las fases de cerámica tosca y
utilitaria; de cerámica incisa sin decoración; de cerámica naturalista
policromada; es decir, las estilizaciones de todos los seres del medio
ambiente, teniendo como divinidad central el dios Nutria; de cerámica
Antropo-zoomorfo policromada; o los seres del medio ambiente se unen en el
hombre; de ahí que el dios Nutria se antropomorfiza utilizando como atributos
la fauna y la flora de la Costa. En seguida, aparece en las tumbas la cerámica
híbrida o decadente, cuyo estilo se mezcla con el arte de otras culturas
invasoras, principalmente, con el estilo Tiawanakoide. En cuanto a su
morfología, los ceramios son geométricos; los tipos de cántaros globulares con
picos y asa-puente; las tazas campanuladas; vasos cilíndricos; ollas esféricas.
Los colores empleados son: el blanco, el negro, el amarillo ocre, el rojo, el
violáceo, el gris. A esta fase también pertenecen las Antaras o “Sikus” de
terracota; en cada antara está escrita una escala diatónica musical, la que se
complementa con otras, formando una escala cromática que sobrepasa a las
medidas modernas. Se descubren acordes perfectos e imperfectos, en la escala de
una misma antara. Cuando ésta tiene un acorde fundamental y otro complementario
suministra el acorde de tercera o de quinta alta. Existen antaras de serie que
se tocaban al mismo tiempo por distintos sujetos (cual una banda de músicos) y
que producían a veces notas unísonas y otras de quinta y octava, Esta música
frente a la Incaica (o pentafono) es la más perfecta y la más antigua.
La música Nazca no tiene conexión con la
cultura Chanka, de la zona central interandina peruana. En el supuesto de haber
bajado la cultura Nazca de la región del Ande hacia la Hoya de Río Grande en
estado adulto, ¿Cómo es que no dejó en el lugar de origen los rezagos de su
antigua inquietud espiritual? ¿Tan pronto se olvidaron para captar sólo las
emociones de un nuevo ambiente costeño?. Esta es una de las razones en que se
basa nuestra tesis dividida en fases culturales que se entrelazan entre sí como
producto del medio ambiente.
Quinto Período.— La TEXTELERIA; se encajan en
este período todos los tejidos de gasa de algodón; tejidos finos ceremoniales
de lana y algodón.
Es una rareza encontrar telas en buenas
condiciones ni cadáveres en las tumbas que llevan ceramios de estilo
naturalista o de antropo-zomorfo. Únicamente en algunos casos solo se
encuentran los ceramios y los dientes de los cadáveres humanos.
Sexto período.— La METALURGIA; es otro de los
aspectos de suma importancia para la ciencia dentro del marco de la evolución
del arte metalúrgico en la civilización Nazca; pues ésta primero elabora los
objetos de oro antes que la plata y el cobre; ejecutó las principales
aleaciones del oro con la plata y el cobre.
P. ALBERTO ROSSEL CASTRO



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