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martes, 20 de enero de 2026

Es que somos muy pobres

 



Es que somos muy pobres

Juan Rulfo

Aquí todo va de mal en peor. La semana pasada se murió mi tía Jacinta, y el sábado, cuando ya la habíamos enterrado y comenzaba a bajársenos la tristeza, comenzó a llover como nunca. A mi papá eso le dio coraje, porque toda la cosecha de cebada estaba asoleándose en el solar. Y el aguacero llegó de repente, en grandes olas de agua, sin darnos tiempo ni siquiera a esconder, aunque fuera un manojo; lo único que pudimos hacer, todos los de mi casa, fue estarnos arrimados debajo del tejabán, viendo cómo el agua fría que caía del cielo quemaba aquella cebada amarilla tan recién cortada.

Y apenas ayer, cuando mi hermana Tacha acababa de cumplir doce años, supimos que la vaca que mi papá le regaló para el día de su santo se la había llevado el río

El río comenzó a crecer hace tres noches, a eso de la madrugada. Yo estaba muy dormido y, sin embargo, el estruendo que traía el río al arrastrarse me hizo despertar en seguida y pegar el brinco de la cama con mi cobija en la mano, como si hubiera creído que se estaba derrumbando el techo de mi casa. Pero después me volví a dormir, porque reconocí el sonido del río y porque ese sonido se fue haciendo igual hasta traerme otra vez el sueño.

Cuando me levanté, la mañana estaba llena de nublazones y parecía que había seguido lloviendo sin parar. Se notaba en que el ruido del río era más fuerte y se oía más cerca. Se olía, como se huele una quemazón, el olor a podrido del agua revuelta.

A la hora en que me fui a asomar, el río ya había perdido sus orillas. Iba subiendo poco a poco por la calle real, y estaba metiéndose a toda prisa en la casa de esa mujer que le dicen la Tambora. El chapaleo del agua se oía al entrar por el corral y al salir en grandes chorros por la puerta. La Tambora iba y venía caminando por lo que era ya un pedazo de río, echando a la calle sus gallinas para que se fueran a esconder a algún lugar donde no les llegara la corriente.

Y por el otro lado, por donde está el recodo, el río se debía de haber llevado, quién sabe desde cuándo, el tamarindo que estaba en el solar de mi tía Jacinta, porque ahora ya no se ve ningún tamarindo. Era el único que había en el pueblo, y por eso nomás la gente se da cuenta de que la creciente esta que vemos es la más grande de todas las que ha bajado el río en muchos años.

Mi hermana y yo volvimos a ir por la tarde a mirar aquel amontonadero de agua que cada vez se hace más espesa y oscura y que pasa ya muy por encima de donde debe estar el puente. Allí nos estuvimos horas y horas sin cansarnos viendo la cosa aquella. Después nos subimos por la barranca, porque queríamos oír bien lo que decía la gente, pues abajo, junto al río, hay un gran ruidazal y sólo se ven las bocas de muchos que se abren y se cierran y como que quieren decir algo; pero no se oye nada. Por eso nos subimos por la barranca, donde también hay gente mirando el río y contando los perjuicios que ha hecho. Allí fue donde supimos que el río se había llevado a la Serpentina, la vaca esa que era de mi hermana Tacha porque mi papá se la regaló para el día de su cumpleaños y que tenía una oreja blanca y otra colorada y muy bonitos ojos.

No acabo de saber por qué se le ocurriría a la Serpentina pasar el río este, cuando sabía que no era el mismo río que ella conocía de a diario. La Serpentina nunca fue tan atarantada. Lo más seguro es que ha de haber venido dormida para dejarse matar así nomás por nomás. A mí muchas veces me tocó despertarla cuando le abría la puerta del corral porque si no, de su cuenta, allí se hubiera estado el día entero con los ojos cerrados, bien quieta y suspirando, como se oye suspirar a las vacas cuando duermen.

Y aquí ha de haber sucedido eso de que se durmió. Tal vez se le ocurrió despertar al sentir que el agua pesada le golpeaba las costillas. Tal vez entonces se asustó y trató de regresar; pero al volverse se encontró entreverada y acalambrada entre aquella agua negra y dura como tierra corrediza. Tal vez bramó pidiendo que le ayudaran. Bramó como sólo Dios sabe cómo.

Yo le pregunté a un señor que vio cuando la arrastraba el río si no había visto también al becerrito que andaba con ella. Pero el hombre dijo que no sabía si lo había visto. Sólo dijo que la vaca manchada pasó patas arriba muy cerquita de donde él estaba y que allí dio una voltereta y luego no volvió a ver ni los cuernos ni las patas ni ninguna señal de vaca. Por el río rodaban muchos troncos de árboles con todo y raíces y él estaba muy ocupado en sacar leña, de modo que no podía fijarse si eran animales o troncos los que arrastraba.

Nomás por eso, no sabemos si el becerro está vivo, o si se fue detrás de su madre río abajo. Si así fue, que Dios los ampare a los dos.

La apuración que tienen en mi casa es lo que pueda suceder el día de mañana, ahora que mi hermana Tacha se quedó sin nada. Porque mi papá con muchos trabajos había conseguido a la Serpentina, desde que era una vaquilla, para dársela a mi hermana, con el fin de que ella tuviera un capitalito y no se fuera a ir de piruja como lo hicieron mis otras dos hermanas, las más grandes.

Según mi papá, ellas se habían echado a perder porque éramos muy pobres en mi casa y ellas eran muy retobadas. Desde chiquillas ya eran rezongonas. Y tan luego que crecieron les dio por andar con hombres de lo peor, que les enseñaron cosas malas. Ellas aprendieron pronto y entendían muy bien los chiflidos, cuando las llamaban a altas horas de la noche. Después salían hasta de día. Iban cada rato por agua al río y a veces, cuando uno menos se lo esperaba, allí estaban en el corral, revolcándose en el suelo, todas encueradas y cada una con un hombre trepado encima.

Entonces mi papá las corrió a las dos. Primero les aguantó todo lo que pudo; pero más tarde ya no pudo aguantarlas más y les dio carrera para la calle. Ellas se fueron para Ayutla o no sé para dónde; pero andan de pirujas.

Por eso le entra la mortificación a mi papá, ahora por la Tacha, que no quiere vaya a resultar como sus otras dos hermanas, al sentir que se quedó muy pobre viendo la falta de su vaca, viendo que ya no va a tener con qué entretenerse mientras le da por crecer y pueda casarse con un hombre bueno, que la pueda querer para siempre. Y eso ahora va a estar difícil. Con la vaca era distinto, pues no hubiera faltado quién se hiciera el ánimo de casarse con ella, sólo por llevarse también aquella vaca tan bonita.

La única esperanza que nos queda es que el becerro esté todavía vivo. Ojalá no se le haya ocurrido pasar el río detrás de su madre. Porque si así fue, mi hermana Tacha está tantito así de retirado de hacerse piruja. Y mamá no quiere.

Mi mamá no sabe por qué Dios la ha castigado tanto al darle unas hijas de ese modo, cuando en su familia, desde su abuela para acá, nunca ha habido gente mala. Todos fueron criados en el temor de Dios y eran muy obedientes y no le cometían irreverencias a nadie. Todos fueron por el estilo. Quién sabe de dónde les vendría a ese par de hijas suyas aquel mal ejemplo. Ella no se acuerda. Le da vueltas a todos sus recuerdos y no ve claro dónde estuvo su mal o el pecado de nacerle una hija tras otra con la misma mala costumbre. No se acuerda. Y cada vez que piensa en ellas, llora y dice: "Que Dios las ampare a las dos."

Pero mi papá alega que aquello ya no tiene remedio. La peligrosa es la que queda aquí, la Tacha, que va como palo de ocote crece y crece y que ya tiene unos comienzos de senos que prometen ser como los de sus hermanas: puntiagudos y altos y medio alborotados para llamar la atención.

-Sí -dice-, le llenará los ojos a cualquiera dondequiera que la vean. Y acabará mal; como que estoy viendo que acabará mal.

Ésa es la mortificación de mi papá.

Y Tacha llora al sentir que su vaca no volverá porque se la ha matado el río. Está aquí a mi lado, con su vestido color de rosa, mirando el río desde la barranca y sin dejar de llorar. Por su cara corren chorretes de agua sucia como si el río se hubiera metido dentro de ella.

Yo la abrazo tratando de consolarla, pero ella no entiende. Llora con más ganas. De su boca sale un ruido semejante al que se arrastra por las orillas del río, que la hace temblar y sacudirse todita, y, mientras, la creciente sigue subiendo. El sabor a podrido que viene de allá salpica la cara mojada de Tacha y los dos pechitos de ella se mueven de arriba abajo, sin parar, como si de repente comenzaran a hincharse para empezar a trabajar por su perdición.

viernes, 21 de noviembre de 2025

Ensayo "El silencio protege al agresor, no a la víctima

 

El silencio protege al agresor, no a la víctima.

 


Hoy en día escuchamos muchas veces la frase “No a la violencia contra la mujer”, pero decirlo no es suficiente si no hacemos algo para que realmente cambie nuestra sociedad, es el momento de actuar, de hacerle frente a la violencia abrazados todos los que amamos la paz. La violencia de género no es solo un problema del Perú, sino del mundo entero, pero nuestro país sigue siendo uno de los más afectados. Muchas mujeres todavía viven con miedo dentro de sus propios hogares, cuando deberían vivir en paz, libremente y con respeto.Como estudiantes, también tenemos un papel importante en esta lucha.

Cuando hablamos de violencia contra la mujer, muchas personas piensan solo en golpes, pero no es así. La violencia puede ser psicológica, física, sexual, económica, verbal y digital (como el acoso por redes sociales). A veces un insulto, un grito o una humillación dañan más que un golpe. También existe la violencia que busca controlar: cuando alguien decide con quién puede hablar una mujer, cómo debe vestir o qué hacer con su dinero. Eso también es violencia, solo que más silenciosa.

En el Perú, las cifras son alarmantes. Cada día, muchas mujeres denuncian agresiones, y otras ni siquiera pueden denunciar por miedo, vergüenza o falta de apoyo. Lo más triste es que, en la mayoría de casos, el agresor es alguien cercano: esposos, enamorados, padres, tíos o conocidos, sobretodo el padrastro, ya que la familia se quiebra tempranamente, iniciando la madre otra relación. Eso demuestra que la violencia no es un problema de desconocidos, sino un problema social y familiar. Esta realidad nos obliga a pensar: ¿qué estamos haciendo como país para detenerla? ¿Y qué estamos haciendo nosotros como jóvenes?

Para acabar con la violencia, no basta con castigar a los agresores, tenemos que educar desde edades tempranas en valores como el respeto, la igualdad y la empatía. No nacemos violentos; la violencia se aprende, se normaliza y se repite. Si un niño crece viendo que maltratar está “permitido”, puede convertirse en un agresor en el futuro. Pero si crecemos aprendiendo que hombres y mujeres valemos lo mismo, entonces construiremos una sociedad sin miedo.

La lucha contra la violencia hacia la mujer también implica cuestionar nuestras costumbres, nuestro lenguaje y la forma en que convivimos. Una frase machista, una burla “de broma”, un comentario que minimiza a una mujer o una actitud que la hace sentir inferior, son también formas de violencia que hemos normalizado sin darnos cuenta. Erradicar esta realidad no significa solo castigar al agresor, sino transformar la cultura que lo permite. Necesitamos aprender a relacionarnos con respeto, dejando atrás la idea de que alguien tiene derecho a controlar, ordenar o decidir sobre otra persona. Cuando una mujer es escuchada, apoyada y valorada, puede crecer, estudiar, soñar y transformar su entorno. Proteger a las mujeres no es un favor ni un acto de compasión: es una obligación moral que nos convierte en ciudadanos responsables y en seres humanos verdaderamente justos. Solo así podremos construir un país donde la libertad no sea un privilegio, sino un derecho garantizado para todas.

En Santa Cruz de Flores, aunque no tengamos tantos casos visibles como en ciudades grandes, eso no significa que debamos quedarnos tranquilos. Al contrario, debemos actuar antes de que la violencia ocurra. Nuestro colegio puede ser un lugar de cambio. Como estudiantes de 5to de secundaria, podemos proponer campañas de respeto, charlas, actividades artísticas, murales o marchas locales. Podemos usar redes sociales para mensajes positivos. Podemos escuchar y acompañar a quien sufre.

También las autoridades locales podrían ayudar. La municipalidad puede organizar talleres para familias, charlas sobre manejo de emociones, asesorías psicológicas gratuitas o campañas en fiestas y eventos públicos. La violencia no se combate solo con leyes, también con prevención y educación emocional.

 

Como joven y estudiante, yo también tengo una responsabilidad. No puedo cambiar el Perú entero, pero sí puedo cambiar algo en mi entorno. Debemos respetar a todas las mujeres que nos rodean: a mis compañeras, a mis profesoras, a las madres de mi comunidad. Puedo hablar si veo algo injusto, puedo apoyar a quien necesite ayuda, puedo escuchar sin juzgar. La seguridad y libertad de las mujeres empieza con nuestro comportamiento de todos los días. Sabemos que estamos viviendo una etapa complicada de nuestras vidas, desde ese instante en que aparece el enamoramiento debemos vivir con respeto, sin machismo, sin utilizar a la mujer como objeto, como una propiedad, de lo contrario aumentaría la estadística de agresiones y muertes. Aquí quiero contarle el testimonio de una estudiante del cuarto año, su confesión la hizo a un maestro conocido: Ella contó de la siguiente manera “Mi enamorado del primer año me dio una cachetada, revisó mi celular, no contento con ello me golpeo con su rodilla mi muslo izquierdo”. El consejo del maestro fue que debe cortar con esa relación, ya que, si siguen caminando juntos estableciendo un lazo más durable en el tiempo, se podrá llegar hasta situaciones que lamentar.

Decir “Ni una menos” no es una moda, es una promesa. Una promesa de lucha, respeto y justicia. El Perú necesita jóvenes que no repitan los errores del pasado, sino que construyan un futuro sin miedo, con decisión y valentía. Como estudiantes somos parte de ese cambio. No importa nuestra edad: podemos enseñar con el ejemplo, hay un dicho que dice: “Educa con lo que haces, no con lo que dices”, defender con la voz y apoyar con el corazón. Si algo me ha enseñado la vida es que las mujeres deben ser autónomas y para ello tienen que depender de ellas mismas, no de algún hombre, para lograrlo debemos estudiar y ser profesionales, entonces seremos libres de hacer con nuestro dinero lo que deseamos. Aquí en Santa Cruz de Flores muchas vecinas aceptan las agresiones de sus parejas porque dependen de ellos económicamente, temen ser abandonadas.

La violencia contra la mujer no se combate solo con protestas, sino con acciones reales, desde casa, desde el colegio y desde nuestra comunidad. Solo así lograremos un país donde las mujeres vivan libres, seguras y felices. Ese es el Perú que queremos. Ese es el Perú que podemos construir.

 

AUTOR: Luz Thatiana Chuquillanqui López

"Ensayo por el día de la no violencia contra la mujer".

 

La casa es el escenario del delito

Cada día despierto con noticias nacionales donde se ocurren hechos de sangre, conmueve cuando entre las víctimas se encuentran mujeres menores de edad, realizo una mirada a los acontecimientos, observo que es la familia el escenario, la casa que debería estar bajo la protección del padre y la madre, siente su ausencia, dejando solos a los pequeños, sin el calor de la figura paterna. Estas escenas no cuentan con personas extrañas, los agresores son del entorno, personas cercanas como el tío, primo, padrastro, gente conocida de las niñas menores de 14 años.

Un dato estadístico revela que la Institución Educativa Jesús Divino Maestro, tiene como apoderados mayormente a mujeres, es decir el 80% de los hogares son liderados por mujeres, llamadas madres solteras.  Ellas en su totalidad han sido abandonadas por sus primeras parejas. El machismo descrito de esta manera tiene en abandono la vida de muchos adolescentes. Según datos recogidos por el auxiliar y algunos buenos tutores, por las tardes como aves caminan por la calle sin rumbo fijo, alentados por otros estudiantes con situación similar. Ellos lo primero que encuentran es licor fácil, aquí abunda el trago corto, al ser consumido a temprana edad se convierte en una droga, que les permite evadir el infierno en que viven.

La señora Cristina Arias ha decidido rehacer su vida, mi compañera Kaori ahora tiene padrastro, según relató a un personaje amigo, el señor se muestra muy amable, cariñoso, a veces tierno; sin embargo ella se siente preocupada cuando se encuentra sola en casa, por eso me visita frecuentemente con el pretexto de estudiar. Él tiene mucho poder, en eso lo puedo comparar con los gamonales de la época que vivió José María Arguedas, ellos abusaban de los indígenas, de su peones, los patronos ahora son los padrastros en este tipo de hogar. Mi amiga al leer Warma Kuyay, se conmueve, se acurruca a mí como una palomita, ambos nos damos cariño, ese afecto que nos falta como mujeres. Se siente tan triste porque su madre ve como un Dios a su pareja y siempre le da la razón, teme que con la complicidad de ella algún día pueda ser violentada. Sin duda su mamá se encuentra atada a su pareja porque le da dinero, eso la lleva a aceptar todo lo que le proponen, también ronda por su cabeza ser abandonada por segunda vez.

Lo descrito anteriormente forma partes de una reflexión, la situación en que se encuentran los adolescentes en Flores, en esta sociedad peruana cada vez más cruel, alentada por los gobernantes de turno, la violencia crece a mil kilómetros por hora ¿Estamos viviendo en un narcoestado? ¿Por qué el aumento de extorsionadores y sicarios? ¿Será por el sistema económico imperante, hace cada vez más pobres a los peruanos y solo un puñado de ricos disfruta de su riqueza? Ya quisiera entender de política, mi profesor lo único que me recuerda siempre es leer y leer para tener un mejor entendimiento de cómo se mueven los hilos desde el Legislativo y el Ejecutivo. Otras de las noticias de hoy fue que un policía golpeó y mató a una mujer, si ellos son nuestros protectores, nos deben cuidar, no utilizar su arma de reglamento para acabar con la vida de seres humanos. Creo que la salud mental está en crisis, la gente no vive en paz, se sigue viendo a la mujer como un objeto de su propiedad. Un tema ligado a todo esto es la trata de personas y el tráfico de órganos, aquí es donde se mueve mucho dinero, capaz de corromper al más honesto policía.

Las escuelas donde se seleccionan a los agentes de seguridad deben contar con mecanismos rigurosos en su ingreso, en todos estos tiempos se habla de meritocracia, pero no se nota el avance en las instituciones del estado, aún existe el nepotismo, amiguismo en los cargos públicos, el país no es estable. Venimos de tener cinco presidentes en un corto tiempo, el país se encuentra “dividido” entre los que quieren conservar el modelo económico neo liberal y quienes plantean una reforma del estado o nueva constitución. Ayer escuché en la noticia que hay propuestas de reformar el Ministerio del Interior. Mis maestros sostienen que “Los alumnos que ahora son policías, tenían problemas de conducta, eran los más indisciplinados, con un rendimiento académico bajísimo”. Todos estos antecedentes, deberían servir para hacer cumplir las normas vigentes que señalan que toda institución educativa debe contar con un profesional en Psicología, para atenuar los traumas de infancia, que tanto cuesta superar en etapas posteriores de nuestras vidas.

Después de hacer un pequeño balance de mi país, el país de todas las sangres como lo describió José María Arguedas, debo advertir que en las zonas andinas todavía se sigue ejerciendo violencia contra las mujeres, en las comunidades nativas, pueblos alejados. Hechos que no salen en noticias, ni son denunciados por temor o simplemente por impedir que los demás se enteren. Santa Cruz de Flores está catalogado como zona rural, y recibe personas migrantes de muchos lugares del ande, del oriente o selva peruana. Mi amiga Kaori vino con su madre muy pequeña desde un lugar donde se viaja en bote, desde allá sus sueños y esperanzas se alejan en una ciudad, llena de odio y discriminación. Se debe desarrollar las zonas andinas, crear universidades, centros de producción, industrializar los lugares alejados. Descentralizar el Perú, para evitar el éxodo tal como lo vivimos en la pandemia.

Para concluir, pido desde aquí, mi pequeño cuarto, dirigir la mirada a los lugares a donde no llega el estado, pero si han llegado extranjeros en busca de trabajo y mejor vida, ya somos un Distrito que recibimos venezolanas y venezolanos, del mismo modo ayacuchanos, huancavelicanos, apurimeños, amazónicos, la mayoría se moviliza con mamá, papá se quedó allá con otra familia, desde aquí inician procesos de alimentos. Aprendamos a convivir entre nosotros, ellos también son niños y adolescentes, estudian conmigo pensando en un futuro mejor. En esta etapa complicada, deberíamos estar acompañados, para que en el futuro seamos una sociedad más sana, con ciudadanos que aporten por el bien de nuestra nación. Nos falta mucho, diría hasta una política de recreación, infraestructura deportiva, para poder crecer fuertes y sanos.

 

Estudiante: Xiomara, AVALOS RUIZ

Tercer  Año “Institución Educativa Jesús Divino Maestro”

jueves, 10 de julio de 2025

Ensayo presentado al Premio Nacional de Narrativa y Ensayo "José María Arguedas" 2025

 

La violencia sexual en las obras de José María Arguedas



Desde Warma Kuyay hasta El Sexto, la obra de Arguedas se ve marcada en el abuso de poder, del patrón, el hermanastro, los estudiantes, el jefe(…)En los últimos años con la violencia política los miembros del ejército y la policía también cometieron hechos atroces contra la población indígena…Hoy otra figura es el cura o integrantes de una organización religiosa católica denominada Sodalicio de vida cristiana, disuelta recientemente por el Sumo Pontífice, Por lo tanto, ayer fueron los religiosos unidos al poder de los  gamonales, tema que también nos relata Clorinda Matto en su novela “Aves sin nido” , hoy son las congregaciones o sectas religiosas - cristianas. Tal vez los últimos acontecimientos de nuestra historia reciente como fue la década de los ochenta. En este episodio fueron confrontados dos mundos, en aquel choque cultural los habitantes del sur del Perú contra los miembros de la policía y el ejército, jóvenes peruanos que mayormente fueron a nuestros parajes andinos desde la costa. Según los miembros de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, más de 5000 mujeres fueron víctimas de violencia sexual. El abuso del poder ocurre en todo el mundo, en épocas dictatoriales y democráticas, ahí está “La fiesta del chivo” del Nobel peruano.

Empecemos por la jovencita Justinacha o Justina simplemente, la terminación “cha” es un diminutivo quechua que le da la ternura al nombre llamándola “Justinita”, personaje cuya descripción es la siguiente: “Ella era bonita su cara rosada estaba siempre limpia, sus ojos negros quemaban; no era como las otras cholas, sus pestañas eran largas, su boca llamaba al amor y no me dejaba dormir”. En ese entender, los patrones seleccionaban a sus víctimas, sobre todo por la edad y belleza. Don Froylán por la descripción de los patrones, tienen hijos menores, calculándole una edad entre 40 y 50 años. (Warma Kuyay – 1933).

Carmen María Pinilla, nos cuenta que José María Arguedas publica los cuentos reunidos en “Amor Mundo”, libro influido por los consejos de su terapista Lola Hoffmann, que lo instó a narrar sus traumas y obsesiones de infancia. En “El horno viejo” existe el siguiente diálogo:

-          Levántate , acompáñame

El muchacho se levantó. Estaba vestido. Siguió al caballero

En el patio preguntó:

-          ¿Adónde?

-          Adonde has de ser hombre esta noche. ¿Cuántos años tienes?

-          El 17 de febrero cumplí nueve

-          Temprano hay que ser hombre. Duermes bien.

-          Duermo bonito.

-          Yo también voy a dormir bonito. Ya verás.

Lo antes escrito es una conversación entre José María aún niño y su hermanastro, joven pervertido, con poder, que violaba  o abusaba de las indias, en una oportunidad cometen el abuso borrachos y con música, ya que al arpista lo presenta el narrador como ciego. Una de las cosas que tienen los hombres es demostrar que son hombres, hecho que ocurre hasta ahora en nuestra sociedad, cómo lo deben demostrar, estudios de masculinidad afirman, teniendo sexo. En el cuento el narrador testigo tiene 9 o 10 años, hecho que habría traumado al Tayta. (Amor Mundo – 1967)

En esa línea, ya en “Los ríos profundos” el niño Ernesto, nombre del personaje, que debe ser por el nombre del Argentino Ernesto Guevara, empieza enfrentarse a las distintas injusticias del mundo adulto del que empieza a formar parte. Conoce a estudiantes rebeldes y abusivos del colegio, un chico de Andahuaylas que toca la armónica y una chica llamada la demente, ella es abusada por los estudiantes mayores, también por personas encargadas del colegio donde la señorita trabaja. Además se termina enterando de cómo los más grandes se aprovechan de los estudiantes pequeños, en ese contexto nadie hace nada por ayudarlos, hecho que deja al narrador autobiográfico muy mal. En ese sentido, Marcelina, la opa, es un personaje complejo. Su conexión con elementos andinos, su papel en la resistencia cultural y su presencia en el puente la convierten en un símbolo de la unión y la tensión entre dos mundos, así como de la esperanza de redención y transformación. Casi al final de la novela, la epidemia de Tifu viene a causar su muerte. Es en esta novela donde el poder y la clase alta se envuelven en injusticias y contradicciones morales. (Los ríos profundos – 1958)

En la novela El Sexto abordan casos como el de "Clavel", quien es sometido a repetidas violaciones por diferentes presos, y cómo su cuerpo se convierte en objeto de intercambio y pelea entre ellos. La violación en "El Sexto" no es un fenómeno aislado, sino que "está intrínsecamente ligada al sistema capitalista, hoy neoliberal y a la estructura de poder dentro de la cárcel, hecho que se puede evidenciar hasta nuestros días". Es una manifestación de la opresión y la desigualdad que se vive en la sociedad peruana de 1950, tal vez ese sea el propósito, la intención de escribirla, para mostrar el mal a fin de evitarlo, también de describir toda una época. En "El Sexto", la violación se presenta como una herramienta de poder y control dentro de la prisión, utilizada para degradar y deshumanizar a los reclusos, especialmente a aquellos que desafían el sistema. La novela muestra cómo la violencia sexual es una práctica común, donde los presos más fuertes someten a los más débiles, y cómo las autoridades penitenciarias a menudo lo toleran o incluso lo facilitan. Dentro de la experiencia personal de José María Arguedas, él es un narrador del naturalismo, la crudeza que describe al penal donde estuvo preso es aterradora, de ahí su frase: En la cárcel conocí a lo mejor, refiriéndose a los presos políticos, como los Apristas y Comunistas, y lo peor del Perú, como los violadores, asesinos y demás delincuentes que habitaban ese espacio inhumano, que hoy ya no existe como centro penitenciario en nuestra capital. En esta novela notamos la frecuencia en que presenta Arguedas estos episodios de abuso de poder, tan recurrentes en sus obras. (El sexto – 1961)

La novela “Zorros de arriba y Zorros de abajo”, aunque no se centra en la violación como evento explícito, sí presenta una atmósfera de tensión y violencia que podría interpretarse como una forma de degradación humana. La transformación de Chimbote en un centro pesquero industrializado y la llegada de personas de diferentes orígenes crean un ambiente de conflicto y desequilibrio, donde se evidencian las luchas de poder y las consecuencias de la modernización forzada. Estos elementos pueden ser vistos como formas de violencia simbólica, que aunque no son explícitamente sexuales, contribuyen a la sensación de deshumanización y pérdida de valores presentes en la obra.

Quiero concluir el presente ensayo, dando a conocer las palabras del escritor Oswaldo Reynoso: “Desde el colegio nos han enseñado que el Perú es un país pacífico y eso es mentira. Eso es totalmente falso. Durante la colonia hubo grandes levantamientos indígenas que rechazaban la cultura dominante… toda la historia del Perú está jalonada por grandes rebeliones e innumerables matanzas, ¿no? Lo que pasa es que esa historia es una «historia secreta»… ¡Es una sociedad hipócrita!”. Al comenzar a escribir mi ensayo para el concurso, no pensaba en descubrir a través de las obras del Tayta José María Arguedas, esa historia secreta de la que nos habla Oswaldo. La violencia sexual unida a la pobreza, más la violencia política han caminado de la mano en las diferentes etapas de nuestro país, desde 1932 en Trujillo, Las guerrillas del 63, el levantamiento armado de los 80, la matanza reciente en el sur del Perú, tras la asunción del mando de la Presidente Dina Boluarte, todos estos hechos, no son nada a lo que sucede diariamente en nuestra sociedad actual, seguro mientras escribía ocurrían violaciones y muertes. Estas muertes han llevado a hablar de trata de personas, minería ilegal, pasando por las bajas pasiones en el Congreso actual y el irrespeto a la mujer hasta matarla, figura denominada feminicidio. El poder político, el narcotráfico y la corrupción aceleran la violencia en nuestra débil sociedad peruana.

 

 

 Huauya Simon, Emilyn Maritza

Seudónimo: Warmi Soncco


jueves, 1 de mayo de 2025

MAYO, HOMENAJE AL CERRO PATRÓN

 MAYO, HOMENAJE AL CERRO PATRÓN

Al llegar a Flores siempre me pregunté por la trascendencia del Apu tutelar del Distrito Santa Cruz de Flores. Encontré en un texto que el nombre de la primera ocupación humana del lugar se llamaba “HUAYIATA” O HUAYTA, cuyo significado traducido al castellano es flor, en su falda de aquella divinidad andina aún se puede apreciar construcciones prehispánicas en el sitio denominado “La Ollería”. También es cierto, que el cerro forma parte del oráculo de Pachacamac, siendo el lugar muy importante para los Incas, que llegaron por el valle comandados por Túpac Inca Yupanqui. Algo de historia “Durante el dominio del Inca Pachacútec, se implantó en el valle de Mala por primera vez, el sistema de riego en la agricultura, con la apertura del primer canal de regadío en Flores, conocido ahora como “acequia vieja”.
El antes señorío Huayta, festeja la fiesta de las cruces como en todo el Perú, en el mes de mayo, es su fiesta patronal en honor a la “Santísima Cruz del Tres de Mayo”. El pueblo tiene una gran mística religiosa, por eso los católicos en su tarea de evangelización colocaron cruces en el camino hacia la cumbre, para que ya no adoren al Apu sino a la Cruz, siendo la Cruz el símbolo de la religión occidental desde el emperador Constantino. Tres semanas antes las diferentes comisiones bajan sus santos maderos y el 5 de mayo inician su peregrinación ascendiendo la empinada cuesta, cada cruz tiene su altar, con mucha devoción las cuatro comisiones deposita su venerado crucifijo: La comisión central de señoras, comisión central de varones, comisión de señoritas y la comisión de jóvenes entusiastas.
Los florinos son dueños de una gran identidad, viven unidos en el trabajo y en el festejo, por ello su relación con la música en la fiesta de la santa cruz, la patrona del pueblo. Mantiene de generación en generación la Danza de las Pallas, que nos recuerda la adoración de los tres reyes magos; La danza de los Chunchos o pasacalle, donde el arpa y el violín vibran hasta alcanzar las fibras más profundas del florino. Su gastronomía es valorada por los turistas nacionales y extranjeros: Carapulcra y Sopa Bruta, preparada con un solo aderezo para ambas comidas, sirviéndose con carne de vaca que ha hervido con el caldo, más unos trozos de yuca; los ricos Tamales, servidos con chicharrones, acompañado de una sarsa bien criolla y el particular Picante Florino, plato típico que refleja en una sola porción la gran culinaria de Chilca (rayas y machas), Mala (los camarones, su ceviche con zumo de uvas verdes, papas y quesos), Bujama (chanques, pescados y verduras); culminando con el aporte de Santa Cruz de Flores, con yucas y aceitunas para su decoración.
Sus historias se cuentan, entre copas de vino y pisco, luego se sirven de su excelente gastronomía, en los caminos empolvados de La Ollería se conversa con sus antepasados. Las tradiciones orales aún viven en el habitante de Flores, ellos son dueños de una gran picardía asociada a todas las descripciones que han hecho del Cerro Patrón, relacionándolo con el diablo y el oro, metal precioso que luce escondido por algún lugar, se dice que está protegido por el Apu en un túnel que viene desde el mar. Si va por Santa Cruz de Flores, brinde con el cerro y festeje la fiesta patronal de un pueblo, baile en la pampa o terreno que antes fue dueño Don Juan José Remuzgo, terreno recuperado por voluntad de sus comuneros en mayo de 1852.

Ladislao, 2025.



jueves, 24 de abril de 2025

LOS DIOSES DE LA EDUCACIÓN

 

LOS DIOSES DE LA EDUCACIÓN



La fiesta de las cruces estaban a todo dar, la gente se divertía en el local de la comunidad. De un momento a otro el cielo cambió de tono, un color rojizo le dio un aire de penumbra a Flores. La casa del saber fue atacada por una bestia extraña de enorme cola y orejas gigantes. Todo el magisterio del Nivel Secundaria laboraba en modernos salones de color azul y blanco, la infraestructura reconstruida estaba equipada con tecnología de punta, un error cibernético en sus laboratorios de informática trajo al demonio desde Países Bajos.

Apareció entre los cerros que circundan el apacible pueblo, ella despedía fuego entre sus piernas. Ni bien comenzó a tronar el Cerro Patrón la docente Isabel empezó a rezar con una inmensa devoción, su fé era incalculable, el maestro Richard trabajaba una fórmula en su laboratorio para derrotar al tremendo animal que amenazaba a cada paso, Exilda Farfán docente del lugar seguía los pasos de la horrenda criatura. El más valiente Manuel Zumarán se preparaba para enfrentar al demonio, su entrañable amigo el docente José Cuzcano baja del tercer piso, da un salto desde el centro de información, trae consigo una armadura romana, hecha con el oro de la Ollería y le entrega a Zumarán.

Cuando se encamina al lugar el Profesor Manuel dispuesto a pelear con el demonio, se da cuenta que ha perdido el obsequio. Entonces anticipándose en la lucha el docente Chuquillanqui, comienza a lanzar químicos desde su laboratorio de Ciencias, ya apegado al micrófono el Yachachiq Ladislao desconcentra al animal con su melodiosa y angelical voz. Zumarán desesperado ya no tiene  esperanzas. Entonces el cielo resplandece, la luz brilla en el cielo y aparece la regla del  Maestro John, el gran matechévere no quería estar ausente en esta lucha, entrega su famosa regla que años atrás la usaba en el salón, aquella que dejó cojo al estudiante Cardozo cuando no resolvió un problema de aritmética. Tocándole los bigotes le dice.

-          Manuelito úsala como espada te va ir muy bien, suerte…

Desde la primera cruz, el auxiliar se encuentra lanzando los cuadernos de control,  los pequeños cuadernillos vuelan como cuchillas por el aire y llegan a cortar los brazos de la criatura. Al ver al demonio sin brazos Zumarán traspasa el corazón del animal. Por último, ocurre algo importante, el Director Alzamora se saca por insistencia de la población los lentes negros, con la vista de medusa convierte a la criatura en piedra. Quedando su frente retratada en la mitad del cerro.

Hoy en la Institución Educativa Jésús Divino Maestro se han hecho  estatuas a los maestros, por su lucha contra la ignorancia, son leyendas en esta parte del mundo, son los dioses de la educación.

 

Francia Chumpitaz, Iker Moisés

domingo, 19 de enero de 2025

CRÓNICA DEL ORIGEN DEL NOMBRE SANTA CRUZ DE FLORES

 

CRÓNICA DEL ORIGEN DEL NOMBRE SANTA CRUZ DE FLORES

El año 1987, hace su aparición el primer texto titulado “Los peleadores y otros relatos florinos”,  escrito por José García Conde. Desde ahí se menciona que el pueblo tiene como nombre el apellido de un sacerdote español. Pero los florinos nombran a su pueblo como Santa Cruz de Flores, desde cuando un arzobispo pasó en visita pastoral, él puso al pueblo bajo la advocación de la Santa Cruz, debido a los numerosos relatos de apariciones, encantamientos producidos en La Ollería y el cerro Chicha, todos relacionados con el oro poseído por el demonio. Un dato relevante que muestra el folleto es: Santa Cruz de Flores tiene el privilegio de haber sido cuna del “Hombre de La Palapa”, que vivió hace ocho mil años antes de Cristo, en las lomas florinas de La Palapa y Azpitia. En la contratapa nos muestra una apreciación del lugar de parte de Luis Alayza y Paz Soldán a su paso por Flores, buscando datos para escribir su libro “Mi país”, producto de esa visita y atraído por la campiña escribió: Dios bendijo a Flores en forma de pájaros cantores y dulces frutos.

El primer florino en investigar sobre la historia de su pueblo es sin duda Don Orlando Germán, el año 2010 aparece un texto “Mitos Relatos y Leyendas de Santa Cruz de Flores”, en aquella época estaba como alcalde Don Fortunato Modesto Montoya, en realidad fue un concurso que llevó a cabo la Municipalidad para promover la cultura en el Distrito.

Orlando Germán, corrigió los trabajos y realizó un acertado enfoque interpretativo de los mismos, basado en Luis Guillermo Lumbreras, María Rostworowski y otros eminentes historiadores, quienes concuerdan en afirmar que la historia no puede hallar verdades sin recurrir a los mitos en los que subyacen referencias históricas comprobables en el plano racional e histórico. Desde este punto de vista es innegable la importancia de rescatar, antes de que pasen al olvido, los mitos y leyendas de los pueblos. Los relatos que se reunieron en esa colección, no tenían antecedentes escritos, tampoco pensaron que el libro editado por la Municipalidad sea el definitivo, estaban muy conscientes de la existencia de otros muchos relatos reclamando ser llevados a la escritura, antes que la estocada de las fuerzas foráneas los deforme en su estructura o en sus mensajes profundos. Llevar a la escritura estos textos de la tradición oral constituye una forma de salvar una característica del florino. Las recopilaciones hechas se referían con más recurrencia al Cerro “La Ollería” “Los cerros poseen espíritu y pueden contactar con seres humanos reconstruyendo el pensamiento panteísta aborigen de épocas pre-incas e incas”

El año 2013, la gestión del alcalde Pedro Riega Guerra, publicó “Santa Cruz de Flores para el mundo”, en su presentación consideran a la cultura como el eje transversal del desarrollo social, político y económico, en lo que concierne al nombre se puede leer: “Sus más antiguos pobladores, dicen que el nombre le viene dado por la acción del reverendo sacerdote apellidado Flores, el año 1865 colocó y bendijo la Cruz Misionera al ingreso de la población. Es un texto completo que abarca desde investigaciones arqueológicas, pasando por la gastronomía, folklore, la industria vitivinícola, fiestas religiosas, hasta algunas tradiciones orales.

El marzo 2014 la Revista Profesional (RP), presenta como invitado especial al maestro Félix Chumpitaz Camacho. En la revista manifiesta que “es conocido por todos los pobladores que el nombre tiene su origen en el apellido de un sacerdote español, fue él quien se esmeró en que la feligresía construyera su iglesia, apelando a un sin número de actividades para obtener fondos económicos para lograr tal fin. Dio ejemplo de perseverancia, de trabajo, esfuerzo y unidad, por eso, todos los consideraban, lo respetaban y le siguieron el propósito sin desmayar. Al parecer fue él quien propuso como patrón del pueblo a la Santísima Cruz”. Hipótesis que se contradice con la publicación florina de 1987, en ella manifiesta que se nombra al pueblo Santa Cruz de Flores, desde cuando un arzobispo, que pasó de visita pastoral, puso al pueblo bajo la advocación de la Santa Cruz. No manifiesta José García Conde que el cura español Flores construyó la iglesia, permaneciendo por un tiempo considerado, sino que un arzobispo pasó de visita pastoral. Hechas las averiguaciones con personas del lugar, nunca ha existido cura o sacerdote con ese apellido.

El apellido Flores viene del quechua Huayta (flor) o del Aymara Tika (Flor). Santa Cruz de Flores “tiene el paisaje de la Arcadia” definido así por Luis Alayza y Paz Soldán. Otras de las hipótesis que lanza Félix Chumpitaz Camacho es: “De todos los viajes realizados por el italiano Antonio Raymondi, vio admirado el verdor de la campiña y la llamó Miraflores”. Se puede colegir que siempre fue admirado el paisaje florino, por estar llena de colores, ni que decir de sus frutos.

Al llegar la ocupación inca el lugar se llamaba “Huayiata” - Traducido al castellano es flor o flores - desde ahí controlaron y administraron el área local, la producción, almacenamiento y redistribución de los recursos (Aquí la fuente “Santa Cruz de Flores para el mundo”, página 20, Raymondi 2012) Entonces es verdad que los españoles pasaban al castellano los nombres o apellidos difíciles de pronunciar, ejemplo: Wassi a Casas, Tikka a Flores o de la Flor, Mayu a Ríos, Pachicu a Pacheco, en ese sentido Huayta del quechua Flor paso a Flores, la prueba de ello es que existe el apellido Flores en quechua y castellano.

Volvemos al estudio de Orlando Germán, cuando cita a Lumbreras y Rostworowski (La historia puede hallar verdades cuando recurre a los mitos y leyendas). Felix Chumpitaz Camacho ya había trabajado un texto “Mitos y Leyendas” de la zona norte de Cañete (Chilca, San Antonio, Santa Cruz de Flores, Mala, Calango, Coayllo), dentro del aquel texto se encuentra la leyenda “El oro de la Ollería”, la cual nos relata la resistencia del guerrero “Tika”, para no ceder y dar información sobre el filón de oro oculto por los incas. Ya está escrito el relato “El secreto del reloj de la Plaza de Armas” la estudiante tendrá más de 20 años, su nombre: Estrellita Cuya Acuña. Según esta versión el túnel se inicia en la plaza de armas y desemboca en La Ensenada, todo indica que hasta el momento existe ese túnel, ya que los pobladores más longevos afirman que esa versión es conocida desde muy antiguo. En ambos casos concuerdan en el nombre actual de “Flores”, sea Tika o Huayta. La leyenda que nos dio a conocer Don Félix Chumpitaz, nos da una pista por el lado de la lengua aymara.

 

“Del libro relatos con historia” 2025  “Cañete tiene su norte” 2026











 

 

lunes, 13 de enero de 2025

JOSÉ DOLORES (primeros boxeadores cañetanos)

 

JOSÉ DOLORES



Era un joven alto y de cuerpo bien proporcionado, fuerte en la pegada y la asimilación. Aproximadamente el año 1923, se comenzaba a practicar el futbol en el valle de Mala; pero la pelea de los guapos siguió siendo el deporte favorito entre los hombres. Entonces el futbol solo era un pretexto para estos eventos de golpes varoniles.

José Dolores se convirtió en unos de los valientes del valle, cuando el pueblo de Flores fue invitado a jugar futbol al otro lado del río, en Tutumo. Ahí residía un peleador, que había acabado con los más bravos luchadores de la margen izquierda del valle, mientras José Dolores empezaba a dar sus primeros golpes en Flores.

El propósito de los organizadores del partido de fútbol fue dar oportunidad a su ídolo de peleas, para que logre otra victoria ante el florino Dolores, ya los tenía acostumbrados a verlo ganar en cada combate. Cuando los florinos llegaron a Tutumo, la gente preguntaba por José Dolores, porque a ellos no le interesaba el fútbol, sino el choque de estos hombres.

Desde que comenzó el partido de fútbol, ambos defendían  ardorosamente los colores de su cuadro, hasta que degeneró en insultos, el joven peleador no aguantó. Se paró en seco cuando avanzaba con el balón, y aceptó el duelo de pelear con su desafiante. El partido de fútbol se interrumpió, terminó para dar paso a la pelea.

De inmediato, el público se fue acercando al centro del campo y formó un círculo humano. En medio de ellos los dos hombres pusieron en juego todo su coraje, también todos sus recursos de lucha. La pelea era todo un espectáculo, se prolongaba demasiado, porque ninguno de los dos se rendía. Hasta que por fin José Dolores quedó dueño de la cancha, ante la sorpresa de propios y extraños.

El vencedor sangraba de una oreja pero se le veía feliz. Entonces pidió un espejo y una tijera. Al verse roto parte del pabellón de una oreja, por el cobarde mordisco de su contendor, (parecido a la mordedura de Mike Tyson a Evander Holyfield, en junio de 1997) él con mucha estética se dio un corte, y para emparejarlo con la otra oreja, se cortó igual.

Desde ese momento, José Dolores exhibió  con orgullo y como señal de triunfo, sus orejas cortadas. José Dolores Chumpitaz, volvió a Flores como un héroe, fue ídolo de los jóvenes, más tarde un ciudadano notable del pueblo.

Recopilado el 2024, “Los peleadores y otros relatos florinos” José García Conde.

(Pertenece al libro Cuentos con historia 2025)

LA SAPA QUE EMBRIAGÓ AL DIABLO

 

LA SAPA QUE EMBRIAGÓ AL DIABLO



Demonio que llega a Flores se va “al diablo”, si bebe pisco de este pueblo. Cierta vez Satán quiso llevarse a un florino pero no pudo, porque llevaba una sapa en la mano y una mona encima.

Antes se solía invitar a probar los chicharrones, a quienes habían ayudado apisonar las uvas en los lagares, cuando se destilaba el pisco en las falcas o alambiques. Se llama chicharrón al pisco que en alto grado comienza a destilar. Es agradable pero trepador. El que sabe solo lo prueba y espera que se ponga a punto, más o menos de 20° grados.

Cuando se retiraban los invitados, a cada uno le daban una sapa, o botella de pisco, como retribución a su colaboración. Todos volvían a sus casas a medianoche por el callejón que va al cementerio. Don Fred Caycho andaba medio retrasado en la hora, a mitad del camino vio a un hombre recostado a una pared. Al entablar conversación bebieron pisco de la sapa, caminaron un trecho no tan pequeño, el músico acompañado del extraño llegaba al pueblo, según creía él, cuando cayó a una zanja exclamando el nombre de Dios. El ocasional “amigo” desapareció dejando en el ambiente un olor a azufre quemado.

Fred, al incorporarse se vio solo, en un descampado lugar distante de Flores. Despavorido, con los pelos de punta, corrió rezando, saltando acequias, adobones de los huertos y cementeras, en dirección a sus casa.

José García Conde

(Folleto:  “Los peleadores y otros relatos florinos”)

domingo, 3 de noviembre de 2024

LA LAGUNA ENCANTADA

 

Ya está establecido que todos los pueblos de la costa peruana son milenarios, aquí se establecieron los primeros peruanos, antes que Los Inkas. La Mama Cocha, era la diosa de todas las aguas (El mar, los lagos, los ríos y todas las fuentes de agua). Lugares sagrados que a la llegada de los españoles, trataron por todos los medios de anular esta devoción inventando encantos. En los diferentes ríos del Perú existen estos relatos.

LA LAGUNA ENCANTADA

En Santa Cruz de Flores hasta ahora existe un lugar conocido como "La Yigua", se ubica exactamente en las tierras bajas del Distrito, a la altura del lecho del río Mala, ahí se había formado una laguna debido a las filtraciones de varios manantiales.

Los florinos que tenían sus chacras por esta zona, solo podían estar en sus terrenos hasta las cinco de la tarde porque más tarde sucedían cosas muy extrañas. Ya eran muchas las personas que habían desaparecido para siempre, incluso estudiantes que se hicieron la vaca. Muy cerca del lugar pasaba un camino de regantes, el sendero tenía un puente para pasar la acequia que desaguaba tal laguna, la gente que cruzaba por este puente después de las 17:00 horas (cinco de la tarde), solía ver un inmenso pez, un pejerrey de agua dulce, que muy bien podía medir un metro de largo, aletas finas que brillaban con la luz del atardecer. Nadaba tranquilo, haciendo pequeños remolinos en las diáfanas aguas, los que pasaban por el puente quedaban pasmados al observar al pez, algunos no medían el peligro, las consecuencias que traía al tratar de atraparlo, se bajaban al pozo de agua, tan igual como se iba el día, ellos desaparecían tragados por las aguas. La familia Balcázar decidió colocar una cruz en el lugar, ya que su abuelo músico de músicos, se fue sin dejar rastro alguno.

 

miércoles, 16 de octubre de 2024

EL BRUJO MAYOR DE COAYLLO

 

Coayllo es un pueblo misterioso por donde se le mire. Debido a su fama de brujos y demonios los occidentales construyeron una capilla en la cima de un cerro, no fue tal fácil reemplazarla por una cruz, según la adivina Lourdes la pequeña iglesia está allí para espantar los malos espíritus. Aún no está registrado el año, el día ni la hora de un cónclave de curanderos, algunos dicen que la sede fue en Santa Cruz de Flores, otros aseguran que fue en el valle de Calango.

 Pastor Chávez, un mestizo lector del libro de San Cipriano, fue el representante de la tierra de los nísperos, apareció por las calles seguido de una culebra, la presencia de dicho animal elevó la temperatura, haciendo que se quitaran la ropa los habitantes de ambos lugares. Los pueblos mantienen en su memoria aquél encuentro. Hasta hoy es comentado oralmente estos episodios  tenebrosos. Al término, uno de los acuerdos fue la construcción de la ermita. Era necesario porque el calor que producía la presencia del reptil, venia secando ríos y lagunas por Ukira,  pronto convertiría en infierno el pueblo de Pastor Chávez, dicho animal lo seguía como sigue un perro a su amo, despedía una baba como marcando el camino.

 Pastor, era el único hombre en dicha reunión, los demás representantes de cada pueblo eran todas mujeres, ellas tenían como mascotas gallos de plumaje negro, sapos gordos y bocones, lechuzas de ojos saltados infernales de color rojo. Las brujas siempre cuidaban de sus acompañantes, dejarlos sueltos era un peligro, ya que entre ellos se miraban con desprecio. El canto del gallo helaba a la serpiente, el ronquido del sapo le quitaba la voz al gallo, los ojos de la lechuza impedía que la lengua de la culebra se estirara. A ella nadie la quería, por eso salió a visitar los cerros, aquél día de su desaparición su amo durmió veintisiete horas seguidas. Bajar al río no le permitieron, trepó hacia las alturas… la maldita víbora no regresó hasta la actualidad.

Al tercer día, los niños contaron de la aparición de columpios en lugares desolados. En ese espacio existen hoy iglesias o cruces de madera. Pasado el tiempo la entonces niña Camila Arias, nos habla de los diálogos que tuvo con su abuelo Federico. Es tiempo de rezar hija le dijo acariciando su frente.

-          Es cierto papito que donde está la iglesia había un columpio empujado por el viento.

-          No era el viento Cami, mi padre que fue mecido muchas veces, me contó que el de su espalda le hacía preguntas  ¿Cómo está tu mamá Lupe? La buscaban por Azpitia y por todo el río, ella recitaba poemas montada en su burrito. Más que poemas eran oraciones contra ese maldecido viento que sopla en las tardes por toda la plaza.

Hoy con 60 años de existencia la niña Camila y su amiga Lourdes, caminan con la foto de su abuela Guadalupe, exponen el porqué nuestro Distrito se ubica en la otra orilla del pensamiento, volviendo a creer en su flores bellas, sus delicadas frutas, todas ellas bajo el amparo del Cerro Patrón, Apu que tomó el camino correcto de enfrentar al mal, él desde su cima nos cubre con su bendición.

 Es viernes, Don Victor me invita una copa de vino, el anciano chapa su bastón de cinco patas y me dice:

-          No crea en esas cosas Auxiliar, que si nos vamos al otro mundo, aquí en Flores seguirán peleando el día con la noche, el wayra aparecerá y desaparecerá llevándose una copa de Pisco, para brindar en el más allá.


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