viernes, 11 de septiembre de 2026

HISTORIA COLONIAL DEL VALLE DE CHINCHA

 

Historia Regional de Ica | P. Alberto Rossel Castro

HISTORIA COLONIAL DEL VALLE DE CHINCHA

Capítulo IX


Alberto Rossel Castro


Sumario: 1. Repartimiento o Pachacas de Chincha. 2. Caciques de Chincha y el primer nosocomio. 3. Pueblo de Santiago Almagro de Chincha Baja y el Tambo de Mora.

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1.— Repartimiento o Pachacas de Chincha.— Antes de la Conquista, Chincha fue un valle poderoso habitado por una numerosa raza eminentemente agrícola, en el que dominaba los régulos preincaicos; éstos hicieron grandes resistencias a la conquista de los emperadores incaicos del Cuzco. En la relación que hace el Corregidor don Diego de Ortega Morejón, el 22 de febrero de 1558, se menciona que el Valle de Chincha fue conquistado primero por el Inca Capac Yupanqui, cuando aún gobernaba el Curaca "Guavaracuna", asistido de mujeres y yanaconas. Muerto el inca en Quito, asumió, en el mando, su hijo Tupac Yupanqui; a éste se debe (según la Relación) la división del valle en dos parcialidades: Anan-Chincha (Chincha Alta) y Urin-Chincha (Chincha Baja). En cada parcialidad de mil indígenas, puso un curaca o cacique principal el que, a su vez, mandaba una "Pachaca", compuesto de nueve señores; estos últimos, cada uno, tenían a su mando sólo diez indígenas, a cuyo grupo se denominaba "Chocas". El mismo Emperador incaico mandó hacer caminos, tambos reales, "agras" o casas de mujeres escogidas, y dividió a los habitantes por edades, en la forma siguiente¹⁰⁹:

 

1)        De 70 años para arriba, denominó:   : "PUNALOKO"

2)        " 50 " " "            : "CHAUPILOKO"

3)        " 25 hasta 40 años "    : "AUKAPORA"

4)        " 12 " " "            : "PUAYLLAWAMARA"

5)        " 4 " " " : "TATARIQUIA"

6)        " 10 " " "            : "WAYNA"

7)        " 8 " " " : "TATARIQEA"

8)        " 4 " " " : "MACHAPORA"

9)        " 1 hasta 2 años "          : "LLOKA"

10)      " 8 meses 1 año "          : "TRAWAMARA"

11)      " 4 " 8 meses " : "SONPOWAMARA"

12)      " 1 " 3 " : "ANTAWARA"

2.—Caciques de Chincha y el primer Nosocomio.— El cronista Garcilaso de la Vega, en sus Comentarios Reales, menciona que el cacique Capak Chincha, con motivo del rescate de Atahualpa, contribuyó con un inmenso botín de oro y plata; él mismo fue llevado en literas hasta Cajamarca, donde murió asesinado por los soldados de Pizarro. El nombre de este cacique, parece que dio origen al Valle.

En la época de la Colonia, los sacerdotes católicos, que catequizaron a los indígenas del Valle de Chincha, fueron los padres del Convento de Santo Domingo (orden de Predicadores), que fundaron, en el sitio de Anan-Chincha, su convento. Y, en el documento de 17 de setiembre de 1557, ya se menciona la existencia del referido convento de los padres de Santo Domingo, y la orden que se dio para edificar el primer nosocomio de Chincha, donde se podían atender a los indígenas pobres y enfermos del Valle, con el producto de la venta de harto oro, plata y otros bienes dejados por muerte del Cacique Principal don Hernando Atunka. Intervinieron en este legado don Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete, y el señor Arzobispo de Lima. El acta de provisión que se levantó, en la fecha arriba indicada, es como sigue:

"Don Hurtado de Mendoza, marqués de Cañete, guardián mayor de la ciudad de Cuenca Visorrey y Capitán general destos reinos e provincias del Pirú por su magd. e por cuanto en días pasados por mi horden se truxo a esta corte arto oro e plata e rropa y otros bienes que quedaron por fin y muerte de don Hernando Atunca cacique que fue del Valle de Chincha repartimientos que está de la Corona real, los cuales se vendieron en almoneda y de la pocesión dellos se mandaron hacer con acuerdo y parecer del señor Arzobispo desta cibdad de los reyes cierta desión y obras pias, para descargo de su conciencia entre las cuales se proveyó y mandó, que para ayuda, edificar una casa como ospital del Valle de Chincha, junto al Monasterio del Señor Santo Domingo, se gastasen un mil setecientos cincuenta ps. para socorro de los yndios pobres y enfermos del dicho Valle, fuesen curados e socorridos así de rropa como de medicinas y de lo demás necesario para su salud y para comprar alguna rrenta para el dho. efecto como parece por la provisión que dello se dió despachada en primero de Junio deste presente año de quinientos e cincuenta e siete, porque después de aparecido ser cosa muy conveniente e necesaria que los dhos. un mil setecientos cincuenta ps. se emplen en censos seguros que sean rraizes para que den la rrenta que alcançare para el beneficio del dho. ospital e pobres mandó que sin embargo de lo contenido en la susodicha primera provisión que los dhos. un mill y setecientos cinquenta ps. corrientes se compren censos por orden del dho. señor arzobispo en esta cibdad de los reyes sobre bienes rraizes e que se haga escritura dello para que cura y beneficio de los pobres del que haciéndolos dhos. censos los hay por bien empleados haciendola dha. escritura como suyo de la qual se entregará el dho. ser. arzobispo para que tenga e sobre quien su señoría ordenare con la qual o su traslado autorizado y con esta mi provisión sea bastante rrocaudo para la persona su alto poder están los dhos. ps. de oro, fecho de los reyes a diez y siete días del mes de setiembre de mil quientos e cinquenta y siete años.— Ído. Jerónimo. Por mandato del Virrey de Avedaño"¹¹⁰.

El Repartimiento o Cacicazgo de Chincha perteneció al Corregidor de Cañete. Los caciques del Valle de Chincha se sucedían por línea recta de varón; sin embargo, Don Marcos Pasache, casado con una hija del cacique don Francisco Romero Wachatún, solicitó para sí el Cacicazgo de Chincha, consiguiendo ser nombrado cacique; poco después, los interesados del Cacicazgo pidieron la nulidad de este hecho, cuyo juicio ruidoso se llevó a cabo en las justicias del Corregimiento de Cañete. Este incidente está inserto en un expediente que siguió, en Ica, el año de 1759, don Juan Esteban Aquije sobre el derecho que éste tenía del Cacicazgo de San Juan de Urin-Ika. La copia del referido expediente, mantiene, en su poder, el autor.

Asimismo, se nombra a doña Magdalena Chimaco, como cacica principal de Chincha, el 20 de junio de 1614; mujer que fue, de Bernabé de Morales, español, cuya régula inicia, en sus escritos: "Santo Domingo el Real de Chincha".

3. Pueblo de Santiago Almagro de Chincha Baja y el Tambo de Mora.— La población de Chincha Baja fue fundada por el Conquistador Diego de Almagro a su regreso de Chile, dentro del área de la hacienda de San Pablo. Hace poco, en este lugar, existía vestigios de casas habitaciones de la primitiva población colonial; empero, por causas continuas del desborde del río Chico, sus moradores se trasladaron al sitio donde actualmente se desarrolla la floreciente población de Santiago Almagro de Chincha Baja. Iniciáronse las construcciones del Convento y del Templo en 1744, y se terminaron de edificar en 1761, tal como reza una inscripción existente en el templo de Santo Domingo.

El nombre del puerto de Tambo de Mora se origina por el hecho de que en ese lugar, existía una casa o "tambo" donde se alojaban los pasajeros y pescadores, y se proveían de menesteres de comer y beber; cuya finca pertenecía a un tal "Mora".

 

 

¹⁰⁹ La Relación y descripción de Diego Ortega Morejón, Corregidor del Valle de Chincha y de Fr. Cristóbal de Castro, Vicario del Monasterio de Santo Domingo de Chincha. Biblioteca Nacional de Madrid; versión por William Petersen; Colec. de Doc. inéditos, tomo 50.

¹¹⁰ Biblioteca Nacional del Perú — Library of Congress Harkness Collection Perú: Ns. 954-967; Documentos del Virrey, los Reyes, año 1557-1648 (Interpretado por el autor).

 

Actividades del Padre Rojas en los pueblos vecinos de Ica. — Los nuevos nombres de San Isidro, San Joaquín, Santa Rosa, Guadalupe. — Iglesias y camposantos que fabrica en esos pueblecitos y en Cachiche. — Labor de Fray Ramón en Pueblo Nuevo de Ica. — En San José de los Molinos. — En El Carmen de Ica. — Buena amistad del P. Rojas con los profesores y alumnos del Colegio de Ciencias fundado por Bolívar.

 

C A P I T U L O   X I V

Actividades del Padre Rojas en los pueblos vecinos de Ica. — Los nuevos nombres de San Isidro, San Joaquín, Santa Rosa, Guadalupe. — Iglesias y camposantos que fabrica en esos pueblecitos y en Cachiche. — Labor de Fray Ramón en Pueblo Nuevo de Ica. — En San José de los Molinos. — En El Carmen de Ica. — Buena amistad del P. Rojas con los profesores y alumnos del Colegio de Ciencias fundado por Bolívar.



En cierta ocasión el Padre Guatemala salió de Ica para visitar los pueblecitos más vecinos.

“Salió por la calle de San Juan de Dios y se fué hacia la hacienda Saraja. Era seguido de sus devotos y devotas, a quienes acostumbraba, durante el camino, contar escenas del Evangelio”, y “dirigiendo su mirada sobre estas tierras de Dios, manifestó su deseo de ver la hacienda con un nombre cristiano, proponiendo el nombre de San Isidro en lugar de Saraja. Fué prometido el cambio pero no lo aceptó el uso.

“Mejor aceptación tuvo el bautismo de otros barrios” —léase pueblecitos— “que el santo Padre hizo aquel día en su procesión más al interior de la pampa. Encontró, pues, el barrio de Saraja Chiquitín y pronunció con autoridad: “Saraja Chiquitín, desde hoy te llamarás San Joaquín”. Y cuando entró en la ranchería vecina de Arataya, el Padre le impuso el nombre de Santa Rosa, diciendo estas palabras que mucho tiempo se repitieron: “Muera Arataya y viva Santa Rosa”.

“Pues bien, en Saraja Chiquitín, convertido en S. Joaquín, el santo misionero quiso levantar un templo al nuevo protector. Como siempre, llamó a la buena voluntad de todos y convocó a fajinas (109), dando él personalmente el ejemplo de trabajo y repartiendo el pan y el huajote (110), al fin de las tareas.

“A veces iban con el Padre las cantoras Cipriana y Juana Filiberto, que para animar a la gente entonaban los mejores cánticos de su repertorio...

“Dejando por concluir la iglesia de San Joaquín, el Padre Rojas se fué hasta Cachiche, a principiar allá una iglesia. Convenía, pues, exorcizar con un templo al Altísimo ese lugar, donde el vulgo decía que las brujas endemoniadas se daban citas bajo las palmeras.

“El pueblo de Guadalupe, al pié del Cerro Prieto, recibió también muchos beneficios del santo varón, y en primer lugar el hermoso nombre que lleva” (111) en homenaje a la veneración de México; y más tarde la iglesia y el campo santo.

Pueblo Nuevo se halla a diez kilómetros de Ica y hacia el oriente de las ruinas de Tacaraca. Según tradiciones, en 1836 llegó a dicho lugar el Padre Guatemala, y cantó la primera misa en la casa municipal, pues Pueblo Nuevo carecía de iglesia y no había más sitio de oración que el oratorio particular de la familia Chacaltana, existente en Pongo Grande. Los moradores de Pueblo Nuevo jáctanse de que éste fué el lugar predilecto de Fray Ramón para sus prédicas, y afirman que les legó la actual iglesia matriz. Agregan que en la construcción de ella fué infatigable el insigne misionero, quien por sí mismo cargaba la arcilla, los adobes, etc., dando ejemplo a cuantos participaban en la operosa faena (112).

La iglesia de San Antonio, iniciada por el “Apóstol de Ica”, fué complementada en 1895 con una torre, y en 1918 se le hicieron algunas reparaciones.

Además de la familia Chacaltana que, en su residencia de Pongo Grande, agasajaba siempre al Padre Rojas, Pueblo Nuevo contaba con muchas otras familias indígenas de alguna posición económica, que brindáronle recursos para el mejor logro de sus propósitos. Tales eran las Pasache y Uculmana, Torrealva y Luque; Cabezudo, Moquillasa, Ibarra, Tipacti, etcétera. Mientras hacíase la edificación de la iglesia de Pueblo Nuevo, el Padre moró en la casa que es hoy municipal, y afírmase que por su iniciativa se perforó un pozo al lado sur del templo, el mismo que hasta la fecha suministra agua (113).

En los primeros días de Setiembre del mismo año 36, seguido de entusiastas devotos, se dirigió el ilustre guatemalteco al pueblo de San José de los Molinos, distante de Ica unos veintidós kilómetros, con el fin de dar misiones. Llevó consigo la imagen de la Virgen de Guadalupe, que extrajo de la capilla provisional que había levantado en la fábrica de Jesús María, y la condujo en andas, haciendo procesión. Detúvose ésta en el caserío de la Tinguiña para practicar algunos actos litúrgicos en la iglesia del lugar, y siguió el desfile el día siguiente, hasta Los Molinos. En tal población realizáronse las misiones y Fray Ramón se aplicó a mejorar el culto.

“Según la tradición, varias copias de la Virgen de Guadalupe que se veneran en nuestras iglesias del valle, son debidas a su pincel” (114), y una de ellas es la existente en Los Molinos, la misma que pintó el Padre después de encerrarse un día entero en la sacristía y que tuvimos oportunidad de contemplar en 1933.

En aquel entonces no había en ese pueblo, de suyo importante, un cementerio. El Padre Rojas escogió un sitio para edificarlo, dió principio a las faenas y por sí mismo empuñaba la pala a fin de preparar los trabajos preliminares. Refiere Cric (115) que D. Alonso González del Valle, de la familia de los antiguos marqueses de Campo Ameno y rico hacendado, sorprendió a Fray Ramón en tan fatigosas labores, y exclamó: “¿Cómo su paternidad se mete en estos trabajos? Deje, Padre, que yo le voy a mandar mis negros”. Y se los mandó. Pero el Padre Rojas recibía constantes llamados de Ica, y hubo de retirarse de Los Molinos sin terminar el cementerio. Tal obra prosiguióla el P. Manuel Clivillé, de la misma religión franciscana.

De entre las gentes que en San José de Los Molinos fueron distinguidas con la estimación del Padre Guatemala, es digna de mención la familia del honrado labriego Francisco Pinto, cuyo vástago, Tomasito, es señalado como modelo de virtudes y acerca de cuya vida, cortísima, se relatan hechos sorprendentes (116).

De Los Molinos se dirigió el Padre a El Carmen, pueblo poco distante de Guadalupe. Fray Ramón y sus compañeros de convento hicieron proficuas misiones allí, y acometieron la edificación de un cementerio y de una rústica iglesita con sólo muros de adobes con alma de huarango y techo de paja y caña de Guayaquil. Esta iglesita es hoy la sacristía del templo nuevo; y relatos tradicionales dan a saber que al observar el Padre que la antigua efigie de la Virgen del Carmen suscitaba rivalidades en el lugar, dijo a los moradores: “Hijos míos, yo os traeré una bellísima Patrona, que sea la madre y protectora de todos vosotros”, promesa que, poco más tarde, quedó cumplida, pues hizo venir la escultura de tamaño natural que obra en el altar mayor de la actual iglesia (117).

En Diciembre de 1836 retornó Fray Ramón a Ica, a fin de concurrir, como lo tenía prometido, a los certámenes de fin de curso del Colegio de Ciencias, de cuyos profesores y alumnos —el Director era el presbítero Cora— fué amigo sincero y afectuoso (118).

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109).—El Léxico registra la voz fajina como sinónima de faena. Pero en determinadas comarcas del Perú, la fajina es trabajo colectivo y gratuito que hace el pueblo en beneficio de determinada obra de interés público. Malaret, en su "Diccionario de Americanismos", nos hace saber que en Cuba la fajina es la "faena o trabajo que se hace en horas extraordinarias".

110).—Huajote, o más propiamente guajote, es voz que hemos definido así en nuestro libro "Hacia el gran Diccionario de la lengua española" (Buenos Aires, 1942): "mezcla de maní tostado y sin cáscara, nueces, trozos de coco, confites de anís, almendras y pasas, y se le suele agregar maíz y frejolitos tostados. Se dice que el guajote fué introducido en Ica, hace más de un siglo, por el franciscano guatemalteco Fray José Ramón Rojas, más conocido como el Padre Guatemala".

111).—Enrique Perruquet: "Fray Ramón levanta iglesias", art. cit. El pueblo de Guadalupe, antes del Padre Guatemala denominado Cerro Prieto, es capital del distrito de Salas, por ley de 4 de Febrero de 1925, y es paradero de la línea férrea que une a Ica con Pisco. El distrito se llama Salas, en recuerdo del General Juan José Salas, amigo de Fray Ramón.

112).—Véanse, en "La Voz de San Jerónimo" de Ica, números 204, 218 y 243, las correspondencias de Pueblo Nuevo, subscriptas por "Hyup", pseudónimo del preceptor de Los Aquijes, D. Pedro Uchuya y H.

113).—Véase en "La Voz de San Jerónimo" Nº 243, el artículo indicado en la nota anterior.

114).—E. Perruquet: "Del terruño: Fray Ramón en Molinos", artículo publicado en los números 39 y 40 de la revista iqueña "La Voz de San Jerónimo".

115).—Perruquet: el artículo de la nota 114.

116).—Ya se verá ello en nuestro volumen "Recuerdos del Padre Guatemala". Consúltese, en el Nº 41 de "La Voz de San Jerónimo", el artículo del Padre Perruquet: "Un discípulo aprovechado de Fray Ramón".

117).—Véase una correspondencia de los distritos al Director de "La Voz de San Jerónimo", en el Nº 131 de dicha revista.

118).—El Colegio Nacional de San Luis Gonzaga de Ica lo fundó Bolívar por decreto supremo de 1º de Junio de 1826; se le denominó Colegio de Ciencias, y fué interinamente su primer Rector don Isidro Caravedo. El Dr. José Valerio Cora fué también Rector del Colegio hasta 1832, en que, el 6 de Septiembre, lo reemplazó el Dr. José Lira. Parece que con posterioridad ejerció el Rectorado del Colegio el señor Cora, pues así lo dice la falsa carátula de la afamada oración fúnebre de 5 de Septiembre de 1839, en las exequias del R. P. Rojas: "Cura de Luren y Rector del Colegio de Ciencias". En el Colegio de Ciencias, llamado también "Colegio de Ciencias de Institución Bolivariana", se enseñaba Filosofía, Jurisprudencia y Matemáticas, afirma el Dr. Leoncio Maldonado en su artículo "Nuestro Colegio Nacional" ("La Voz de San Jerónimo", Nº 86). Desde la dación del decreto supremo de 25 de Mayo de 1862, se concita a la enseñanza secundaria.

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