viernes, 9 de octubre de 2026

Ica, antes de la llegada de los Incas y de los Españoles.

 

CACIQUES Y TEMPLOS DE ICA

ICA PREHISPANICA
CAPITULO I

1.— Panorama.— 2.— Culturas Chinchay-Suyo, Tiawanaco y Nazca.—
3.— Epocas y los periodos culturales.



1.—En la región de la Costa Sur del Perú, a 305 kilómetros por el camino panamericano todo asfaltado, se sitúa la ciudad de Ica, capital del Departamento de su nombre; ella cuenta con varios valles atrayentes por su clima siempre primaveral, lleno de Sol, de ambiente seco y rodeados muchos de ellos de médanos acariciados por los vientos de Sur a Norte, de cerros cisandinos que descienden y se pierden en los desiertos arenosos. Por el poniente se levantan, también, otros cerros como cordilleras marinas que se extienden y nacen desde la Península de Parakas, formando una argolla semicircular a orillas de los zócalos de Mar Pacífico, hasta tocar el cerro de Tunga por la quebrada de Río Grande y prosigue para unirse con las montañas cisandinas de Santa Lucía. Esta configuración, única en la Costa peruana, es lo que ha originado la formación de grandes cuencas, como la de Río Grande, que encierra los valles de Ingenio, Palpa, Nazca y Kapará; la del Valle de Ica se forma de varias cuencas menores en bolsonadas, las cuales, miradas de lo alto de un avión, se parecen a los nudos de un rosario extendido de Oriente a Occidente. La quebrada de Pisco y Chincha, es amplia y se desplaya al Mar sin contrafuertes marinos. Todos los valles que hemos citado están irrigados por ríos que bajan de la sierra, especialmente en las épocas de lluvia.

2.— Dentro de este escenario geográfico se estacionaron varias culturas prehistóricas que han venido sucediéndose unas tras de otras, dejando sus huellas de palacios, ciudades, cementerios, caminos, acueductos, artes e industrias, todo lo cual se denomina técnicamente elementos culturales. Por tanto todo aquel acervo arqueológico, es producto del ingenio y de la mano del hombre. La ciencia que estudia la vida del hombre, con antelación a todo documento histórico, durante el extenso y lejano período del que no llegaron hasta nosotros tradiciones orales ni escritas, se llama PREHISTORIA. Esta ciencia es nueva, del siglo XIX. Por eso los historiadores de antaño intentaron poner historia donde no hay historia; confundieron la Historia con la Prehistoria. A la llegada de los conquistadores españoles a los Valles de Chincha, de Pisco, de Ica, de Nazca y de Acarí, encabezados por don Nicolás de Rivera, el Viejo, el año de 1534, con el propósito de buscar un sitio apropiado para la nueva metrópoli de los españoles, la que intentaron fundar en “Sangallán” de Pisco, es cuando principia la historia de Ica; entonces una organización admirable, tanto en el orden religioso como en el social, agrario y político. La cultura periférica que tuvo contacto con la cultura ibérica fué la “Chinchay-suyo”, confederada por los Inkas, que comprendía toda la Costa hasta Atacama, subdividida en zonas agrarias de arriba y abajo, como: “Urin-Chincha” y “Anan-Chincha” y Urin-Pisko y “Anan-Pisko”; Urin-Ika y Anan-Ika; Kajamarca, Kollao y Palpa.

La división de “Urin” (abajo) y “Anan” (arriba) fue una organización netamente agraria cuyo sistema ya existía en pleno desarrollo mucho antes a la época inkaica. Cada población se componía de familias, (Aillu) que vivían repartidas aisladamente en parcelas agrarias, las mismas que comprendían una “Marka” o territorio agrario, situado, unas veces, en la parte alta, aguas arriba, y otras, aguas abajo, hasta el Mar. Este sistema social agrario no se refiere a la tierra pobre (arriba) ni a la rica (abajo), como algunos historiadores lo explican, tergiversando los hechos, como un sistema engendrado por los legisladores inkaicos. Estos no tuvieron más que aprovechar los adelantos anteriores, los cuales surgieron a fuerza de una serie de casos experimentales.

Los arqueólogos norteamericanos, como Kroeber y Strong, al estudiar los estilos de la cerámica Chincha o Ika, los clasifican así: Early, Late y Middle; o sea, PRIMITIVO, MEDIO y ULTIMO, respectivamente. En cuanto a los orígenes del estilo primitivo no es de desarrollo local sino de la invasión de una cultura netamente Andina, venida del Norte. La expedición arqueológica dirigida por el Dr. Julio Tello, el año de 1937, encontró, en el Departamento de Cajamarca, zona de “Ontuhsa”, fragmentos de cerámica igual a los encontrados en Ica y Chincha en su primera etapa.. Por la quebrada de Huacho, Supe y Paramonga, comprobamos también otros fragmentos de cerámica de su segunda etapa y tercera etapa. Lo que quiere decir que esta cultura, en su radio de expansión, es mucho más extenso al conjeturado por Max Uhle.

Más allá de esta cultura encontramos a otra, la más inmediata: LA CULTURA TIAWANAKO O KOLLA. La difusión de esta cultura corre por toda la meseta de este nombre hasta Pasto, por la región cisandina, aproximándose hasta el litoral del Pacífico; pero a medida que se aleja hacia el Norte va debilitándose. Los restos encontrados en la Hoya del Río Grande de Nazca es una variante del clásico Kolla que se mezcla con el estilo decadente o Híbrido de Nazca. El centro originario de estilo Kolla (¿Kollawa?) se localiza en Kollao y también en Pucará, Sillustani, Juli, Akora y otros lugares del Departamento de Puno. Al infiltrarse esta cultura en el Departamento de Ica, los artistas aprovecharon de los materiales existentes en el medio ambiente, como la arcilla, la pintura y hasta la forma y tamaño de los objetos, sin olvidarse de su estilo dominante, que consistía en representar la clásica cabeza de cóndor, los discos estelares, las líneas en ángulo que se gravan en el monumento lítico de “Kalasasaya”.

Antes de estas y otras culturas en los estratos más profundos, en el mismo escenario geográfico de Ica, encontramos a una de las primeras y más asombrosas culturas prehistóricas que el mundo científico admira como la CIVILIZACION NAZCA, que irradió de Río Grande con caracteres de verdadero Imperio por el Norte hasta Chavín; por el Este hacia la Hoya del Pampas, en el Apurímac; y por el Sur, hasta Majes y Chuquibamba. Esta misma cultura engendró a la de PARAKAS, distinguiéndose ésta de aquélla por el arte textil. Por su evolución progresiva, de lo simple a lo compuesto, los objetos y seres del medio ambiente de la cerámica Nazca decoradas a pincel, pasa a las telas de Parakas. Estas bordadas en colores policromados más vivos, sólo conservan la cerámica en su forma antigua.

3.—A fin de que se vulgarice el papel científico que debe ocupar la CIVILIZACION NAZCA dentro del cuadro general de las demás civilizaciones prehistóricas peruanas, en este capítulo procuraremos sintetizar nuestras opiniones deducidas de nueve años de investigación en el propio terreno de la Hoya de Río Grande, las que ya están ampliamente en nuestro libro inédito “Arqueología e Historia de Nazca”. Sin embargo, no es demás que hablemos en términos generales, siguiendo la clásica división aceptada en tres Etapas culturales peruanas del profesor Tello, La Primera Etapa hemos tenido, para mayor precisión, que subdividirla en dos: LA ARCAICA O MEGALITICA ANDINA, que comprende GAVIN, WANUCO VIEJO, WARI, PUCARA, PRE-TIAWANAKO; Y LA ARCAICA COSTEÑA, que corresponde: NAZCA, PARAKAS, CAVERNAS, Y PRE-MOCHICA. Las dos secciones se diferencian en el material empleado en las construcciones, según el medio Geográfico en que se desarrollan. Así, en la Arcaica Andina el arte lítico de las piedras grandes es vestigio de un arte avanzado, cuyos antecedentes están esparcidos a lo largo de la región Andina. En la ARCAICA COSTEÑA, para apreciar su arquitectura, hay que conocer las tumbas; pues en ellas los adobes, en esta etapa, son odontiformes; los entierros unipersonales, la cerámica incisa, netamente naturalista y policromada.

En la SEGUNDA ETAPA se sitúa el clásico TIAWANACO, MOCHICA, NECROPOLIS DE PARAKAS. Los entierros de cadáveres humanos son en comunidad. No es de admirar que haya puesto en esta etapa a la cultura NECROPOLIS-PARAKAS, por cuanto ésta tiene su antecesor más antiguo: Nazca Arcaico, donde coge el arte de la cerámica clásica del cuarto período de desarrollo y pasa con mayor perfección a las telas de Parakas; entonces, es fácil apreciar la evolución del arte.

En la TERCERA ETAPA están las confederaciones tribales de la cultura RUKANA, de origen netamente Andino; las tumbas de esta cultura en los cementerios de Río Grande son cilíndricas, edificadas con piedras pequeñas y con techos de huarango. La Cultura Chincha o Ika, que aparece después de la de Tiawanaco, su radio de expansión es más extenso y el más periférico y que tuvo contacto con la cultura ibérica en la Conquista. A la cultura Chincha corresponden todas las PIRAMIDES o -'Wakas'-, así denominadas impropiamente por el vulgo. Así, tenemos en Chincha varias pirámides en el fundo algodonero de “Hoja Redonda”, “Tambo de Mora”: “El Centinela” En el valle de Ica todavía quedan algunas de estas interesantes construcciones por las haciendas de “Makakona”, “Los Pobres”, “San Juan Bautista”, “Takaraka”. Empero, éstas, por estar dentro de terrenos de cultivo, tienden a desaparecer año tras año por falta de cuidado por parte del Estado y por el poco interés o escasez de cultura con que miran generalmente los dueños de los fundos o latifundios, prefiriendo derribar pirámides de esta naturaleza o cualquier resto arqueológico, con ansias de extender sus dominios materiales y con miras de sembrar algodón. El oro blanco (como dicen) tiene mayor importancia que conservar un pasado histórico mudo. Téngase presente que todo resto mudo es un nexo elocuente de nuestra vida nacional.

En el año de 1951, en el valle de Ica, en los sectores de Takaraka, Collazos y Makakona, han desaparecido intencionadamente más de diez pirámides y quizás las más importantes en la arquitectura de tipo Chincha. ¿Cuál es el diagnóstico de estas pirámides? El día que se derribó una de estas pirámides, a pocos kilómetros al Norte de Ica en la zona de Collazos, la que tenía doce metros de altura, de forma cónica, ocupando su base un diámetro de cincuenta metros, tuvimos que presenciar el corte horizontal que se hacía de arriba hacia abajo utilizándose para este fin maquinarias especiales, contamos cinco secciones independientes superpuestas unas con otras, las que se componían de cuarteles, a modo de habitaciones, sin puertas de entrada, de forma cuadrangular, y rectangular, y orientadas indistintamente; los muros son de adobes y adobones, estucados por ambas caras de color ocre; cada cuartel mide de cuatro a cinco metros de largo por dos de ancho; y en algunas construcciones llegamos a medir hasta diez metros de largo. El grueso de la pared, generalmente, mide 93 centímetros, teniendo por altura no más de dos metros. Lo curioso es que todos los cuarteles están rellenados unos de arena de río y otros de cenizas. Por ejemplo, en la segunda etapa de la parte superior, encontramos un cuartel de un metro de altura rellenado de cenizas con un espesor de 63 centímetros y más al fondo, de arena de río, con un espesor de 37 centímetros. Descendiendo, en la tercera sección, los muros están construídos de adobones. En uno de ellos, descubrimos un cuarto lleno de cenizas y en otro de arena de río, con mezclas de fragmentos de cerámica, siempre de estilo Chincha. La primera base de este montículo que vamos describiendo, no fué aplanada; era presumible encontrar en el centro de este montículo, el entierro de una o dos momias con todos sus artefactos, tal como se hallaron en las otras pirámides adjuntas, restos humanos en el mismo centro piramidal.

Por los hechos recogidos en el corte estratigráfico de la Pirámide de Collazos y comparada ésta con las otras de este tipo, estamos en condiciones de sentar nuestras opiniones en este sentido: Que las pirámides de Chincha, Pisco, Ica, no han sido viviendas propiamente dichas ni “Wakas” o cementerios; que por la superposición de las construcciones rellenadas de arena de río y cenizas, nos prueban la sucesión de culturas o familias que ofrecían, tal vez, sacrificios cruentos en honras al jefe del ayllu o tronco genealógico enterrado en un sarcófago; que por el hecho de estar cada Pirámide de Chincha edificada sobre un sarcófago principal y la que en su parte superior a flor de tierra, en una construcción de adobes de una sola puerta, sin contener basurales, nos inclina a pensar haya sido templo o adoratorio.

Estas construcciones en el departamento de Ica y en Trujillo, principalmente en el sector de Moche, sin inclinarnos a indicar su procedencia, se asemejan a las pirámides de mayor perfección por el material empleado, de los Mayas de Centro América, como las de Chinchiniza, Oaxaca y Palenque. Conveniente es que el Estado levante un inventario de las pirámides de Ica, para su conservación, y se reforme la antigua e ineficaz administración de los Patronatos arqueológicos en toda la República.

Veamos ahora cuáles son las fases culturales de la Civilización Nazca. Toda cultura tiene que pasar por la fase de nacer, crecer y morir. Los hombres son los que dan orígen a toda cultura. La vida humana no puede concebirse sin cultura. Este desenvolvimiento o desenlace ¿será posible aplicarlo a la Civilización Nazca? Nuestra afirmación, que ha de discrepar con los principales autores que han escrito sobre la cultura Nazca no es aventurada ni carece de fundamento científico. Ella está cimentada en los siguientes períodos culturales:

Primer Período— “Los Concheros o “Conchales”, que son depósitos de moluscos, de conchas y peces que servían de alimento a los primitivos pescadores del litoral y que se hallan a orillas del Mar o de la desembocadura de los ríos guardan restos humanos de mecherías, arcones, redes y morteros. Los concheros de Ica, situados a orillas del mar, son montículos de color ceniciento, tal como los de Parakas, en la desembocadura del río Ica, los de Santa Ana (río Grande); los de San Nicolás y San Juan, los de Lomas.

Segundo período.— La AGRICULTURA y la ASTRONOMIA; corresponde a este período la planificación agraria por el sistema de pozos o parcelas que hemos descubierto en las pampas de SOKOS, la misma que aparece descrita sobre el suelo en líneas geométricas; las GALERIAS FILTRANTES del Valle de Nazca, Kopara y Taruga y que actualmente utilizan los agricultores del Valle; los OBSERVATORIOS ASTRONOMICOS de Kawachi, Achako, Llipata y Sokos, son escrituras que nos han dado la pauta para descifrar la cronología de la civilización Nazca.

Tercer período.— La NAVEGACION, que pertenece el estudio de las balsas de totora y de cuero inflado como lo acreditan los diferentes ceramios escultóricos de tipo Nazca.

Cuarto período.— LA CERAMICA Y LA MUSICA. Lo que se refiere a la cerámica, ésta ha pasado por las fases de cerámica tosca y utilitaria; de cerámica incisa sin decoración; de cerámica naturalista policromada; es decir, las estilizaciones de todos los seres del medio ambiente, teniendo como divinidad central el dios Nutria; de cerámica Antropo-zoomorfo policromada; o los seres del medio ambiente se unen en el hombre; de ahí que el dios Nutria se antropomorfiza utilizando como atributos la fauna y la flora de la Costa. En seguida, aparece en las tumbas la cerámica híbrida o decadente, cuyo estilo se mezcla con el arte de otras culturas invasoras, principalmente, con el estilo Tiawanakoide. En cuanto a su morfología, los ceramios son geométricos; los tipos de cántaros globulares con picos y asa-puente; las tazas campanuladas; vasos cilíndricos; ollas esféricas. Los colores empleados son: el blanco, el negro, el amarillo ocre, el rojo, el violáceo, el gris. A esta fase también pertenecen las Antaras o “Sikus” de terracota; en cada antara está escrita una escala diatónica musical, la que se complementa con otras, formando una escala cromática que sobrepasa a las medidas modernas. Se descubren acordes perfectos e imperfectos, en la escala de una misma antara. Cuando ésta tiene un acorde fundamental y otro complementario suministra el acorde de tercera o de quinta alta. Existen antaras de serie que se tocaban al mismo tiempo por distintos sujetos (cual una banda de músicos) y que producían a veces notas unísonas y otras de quinta y octava, Esta música frente a la Incaica (o pentafono) es la más perfecta y la más antigua.

La música Nazca no tiene conexión con la cultura Chanka, de la zona central interandina peruana. En el supuesto de haber bajado la cultura Nazca de la región del Ande hacia la Hoya de Río Grande en estado adulto, ¿Cómo es que no dejó en el lugar de origen los rezagos de su antigua inquietud espiritual? ¿Tan pronto se olvidaron para captar sólo las emociones de un nuevo ambiente costeño?. Esta es una de las razones en que se basa nuestra tesis dividida en fases culturales que se entrelazan entre sí como producto del medio ambiente.

Quinto Período.— La TEXTELERIA; se encajan en este período todos los tejidos de gasa de algodón; tejidos finos ceremoniales de lana y algodón.

Es una rareza encontrar telas en buenas condiciones ni cadáveres en las tumbas que llevan ceramios de estilo naturalista o de antropo-zomorfo. Únicamente en algunos casos solo se encuentran los ceramios y los dientes de los cadáveres humanos.

Sexto período.— La METALURGIA; es otro de los aspectos de suma importancia para la ciencia dentro del marco de la evolución del arte metalúrgico en la civilización Nazca; pues ésta primero elabora los objetos de oro antes que la plata y el cobre; ejecutó las principales aleaciones del oro con la plata y el cobre.

P. ALBERTO ROSSEL CASTRO

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